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viernes, 28 de marzo de 2014

Borrowed Songs (by the Beatles) (4)

John Lennon lo resumía años después: "Cuando Brian murió, supe que ahí se acababa todo...".

George Harrison y Mary Hopkin
 Brian Epstein falleció de sobredosis (accidental, dicen) de barbitúricos, el 27 de agosto de 1967, el mismo fin de semana en que los Beatles conocieron en Gales al Maharishi Mahesh Yogi, que paradoja...finalizaba una etapa, comenzaba otra. Un visionario promotor, decisivo en el auge y universalización de los Beatles, y del pop británico en general. Relativamente olvidado (ni siquiera tiene un hueco en el Salón de la Fama del Rock and Roll), gestionó eficazmente el mayor fenómeno musical de todos los tiempos, incluso ayudó a fundar la compañía que posteriormente se convertiría en Apple Corps, su muerte no fue el caos, pero se le pareció bastante.
 Seguramente la segunda etapa de canciones "prestadas" deba de comenzarse en el 68, (aunque a nivel discográfico me gusta mas enmarcarla en el 66) donde sus composiciones comienzan a estar marcadas por diversos condicionantes, la presencia de las drogas, el agotamiento de la banda, sus rupturas internas...(no es un análisis ortodoxo, sólo una manera de poder organizar estos posts, así que no me repliquéis con datos y fechas..) un largo etcétera que les había llevado a abandonar las armonías bocales y los ritmos beat, en una introspectiva búsqueda de madurez, un tira y afloja interno, entre conciencia social, complacencia pop, evolución musical, experimentación, y algo del ego henchido del triunfador. Aunque como directivos de una compañía discográfica, su labor de tutelar e impulsar los artistas de su sello les obliga a implicarse a un nuevo nivel, algo que solía hacer siempre Epstein, un nuevo reto que hace tambalearse mas aún el núcleo Beatle...


El primer proyecto de Apple Corps (bajo la división de Apple Films) fue la película Magical Mystery Tour, proyecto fallido de Paul McCartney para mantener la banda unida, limar asperezas y crear buenrollismo. Nada de eso pasó, así que cada uno volvió a sus cosas, entre ellas, involucrarse en las sesiones de grabación de los artistas de su sello discográfico. Durante su primer año, Apple Records y Apple Publishing firmaron con varios artistas notables como James Taylor, Billy Preston, el virtuoso del sitar Ravi Shankar (padre de Norah Johnes), John Tavener,... aunque su primer fichaje fue una apuesta por una desconocida banda con potencial, que habían pasado inadvertidos entre 1965 y 1967 con el nombre de The Iveys. Los cuatro Beatles, que en aquel momento casi nunca estaba de acuerdo en nada, si coincidieron en que Badfinger (que así se llamaron cuando ficharon por Apple) lo tenían todo para triunfar. Posiblemente, para ser justos con su talento y su triste y deprimente historia, exprimidos, masticados, digeridos y regurgitados por la industria discogáfica, Badfinger merezcan un post aparte (quien sabe, tal vez en otra ocasión), hoy nos conformaremos con unas pinceladas. Una vez en Apple, Badfinger dieron buena cuenta de sus dotes compositivas en su primer single "Maybe Tomorrow". No hay ni que decir que fue Paul McCartney (un tanto marimandona), quien decidió tutearles. Paul había grabado una demo de una de sus composiciones mientras esperaba a sus colegas en Abbey Road (lo hizo todo, las voces, piano, batería, bajo, maracas...), sabía que era un buen tema, pero no encajaba en los Beatles, así que vio en Badfinger la opción perfecta para su nuevo tema. Les cedió "Come an Get it", pero les puso una condición, debían de grabarla igual a la maqueta que él había hecho, sin hacer cambios ni florituras (finalmente sólo rebajaron el tempo). El resultado fue todo un éxito, un millón de copias vendidas, top4 en las listas británicas y 7 en Billboard.. "Come And Get It" apareció incluido en la BSO de la película The Magic Christian protagonizada por Peter Sellers,un trabajo que Rolling Stone definió como “una buena forma de limpiar el aire después del paso de Led Zeppelin"...fue el principio de los "nuevos Beatles", Badfinger, peleles de McCartney y marionetas del destino pop...una lástima...otro día os lo cuento...



 Jackie Lomax había sido uno de los pioneros del Merseybeat, a principios de los 60 solía tocar en The Cavern junto a su banda The Undertakers, allí conoció a John, Paul, George y Ringo. cuando el éxito le volvió la espalda decidió probar suerte en solitario, hizo algo con CBS que nunca vio la luz, así que a finales de esa misma década, al recibir una llamada de su amigo Harrison interesándose por él, no lo dudó ni un momento y aceptó encantado el mecenazgo de su camarada. En 1968, en Rishikesh, India, tras una de las clases del Maharishi sobre los beneficios de la meditación, George concibió "Sour Milk Sea" con la intención de que formara parte del White Album de los beatles, sin embargo fue descartada por el resto de sus compañeros de banda. Al fichar a Lomax le ofrecieron de inmediato el tema de George, y al tratarse de un viejo amigo, decidieron implicarse en la grabación el propio Harrison, su amigo Eric Clapton, Paul McCartney, Ringo Starr y Nicky Hopkins. El tema fue bien acogido por la crítica, demostraba la madurez compositiva de Harrison en el ocaso de los Beatles, las emisoras de radio la pinchaban con frecuencia, sin embargo no fue el hit que Apple esperaba, un sonoro fracaso comercial que Lomax no conseguiría remontar, hasta grabó un single con Paul McCartney en una sesión la noche antes de casarse con Linda, usando a todos sus músicos… pero nada. Parecía que Apple estaba gafado, y sus músicos destinados al fracaso, una lástima, por que Jackie tenía voz y distinción para ser una baza ganadora...



 El "fracaso" del single de Jackie Lomax fue propiciado por la comparativa con el extraordinario éxito de los anteriores lanzamientos de Apple, “Hey Jude” de los Beatles y “Those Were The Days” de Mary Hopkin se alternaban en el número 1 a finales del 68, Mary fue una de las protegidas favoritas de Paul, su relación fue muy fructífera y duradera, se volcó en la joven galesa desde el día en que la modelo Twiggy se la recomendara tras verla en un concurso de talentos televisivo (Oportunity Knocks, que lo ganó por cierto cantando "Turn Turn Turn" de los Byrds). Para su debut en Apple, Paul le ofreció "Those were the days", una adaptación al inglés de una melancólica balada gitana, un tema popular ruso ("Дорогой длинною") que había tenido relativo éxito entre los artistas folk de principios de los 60, que los Moody blues había rechazado grabar en 1966. Adaptado a la preciosa y vibrante voz de la Hopkin, el tema fue un rotundo éxito, que la colocó en la cima del éxito, en ese momento McCartney decide ofrecerle un tema a su medida. Así surge "Goodbye", una canción compuesta deprisa a principios del 69, para aprovechar el tirón del éxito inicial de la artista. Para acelerar el proceso de aprendizaje, Paul le grabó la canción a Mary en una cinta casera, los arreglo orquestales fueron a cargo de Richard Hewson , que también había orquestado "Those Were the Days". El resultado fue otro éxito masivo, Paul se volcó en la promoción, en su primera rueda de prensa Mary fue acompañada por el Beatle, su esposa Linda, y para arroparla llevó también a Donovan, Eric Clapton, y a Jimi Hendrix. El single cosechó triunfos en toda Europa, y se colocó en el nº 2 del Reino Unido (tras "Get Back", otra composición de McCartney). Una preciosa balada, muy del tono de otros trabajos de Paul en aquel momento ("I Will", "Mother Nature's Son") que perfectamente podría haberse incluido en el White Album de los Fab Four...

jueves, 13 de marzo de 2014

Borrowed Songs (by the Beatles) (3)


Tommy Quickly y Billy J. Kramer


Podríamos decir que, en lo referente a canciones Beatles cedidas a otros artistas, existen dos etapas bien diferenciadas, en la primera, estimulados principalmente por el interés crematístico de Brian Epstein y, por que no decirlo, por McCartney, subido a la ola del éxito y con una ambición desmedida por dejar su huella en la historia del pop (Lennon compartía en parte esa necesidad, pero su desilusión llegó pronto, y cambió su visión del asunto, y con ello sus prioridades). La segunda, que por razones evidentes me gusta enmarcarla en la creación del sello Apple, la abordaremos mas tarde, antes debemos hacer un último repaso a las canciones compuestas para otros artistas en el auge de la beatlemania, marcados por el estilo que hizo popular a los fab-four en sus inicios, un sonido fácilmente identificable, respaldado por un éxito masivo, codiciado por la industria e imitado por muchos de sus coetáneos, eso sí, con los matices de la evolución propia de Lennon y McCartney, y el aporte personal del artista al que iba destinado, comencemos...

 Paul siempre fue el Pigmalión Beatle mas activo, prestaba y componía sin parar en un afán desmedido de gloria pop, Lennon le seguía de cerca, al menos al comienzo, pero su perfeccionismo y su constante evolución le hacía ser mucho mas cauto con sus temas, y con la gente a la que se los cedía, por eso se volcó con Billy J. Kramer. Habitualmente Brian Epstein solía rescatar descartes de los Beatles para ofrecerlos a sus protegidos. Billy solía llevarse las mejores partituras, y antes de publicarlas solía consultar con Lennon sobre el resultado, tomaba muy en serio la opinión de su "mentor". Así que cuando le mostró su versión de “One and one is two”, un tema de McCartney que nunca dio la talla para los Fab-four, John le dijo: "Billy, amigo, publica este sencillo y tu carrera musical se habrá acabado". Por supuesto Kramer le hizo caso. Pero Epstein no quería desaprovechar ni una sola nota de sus chicos así que se la ofreció a los Fourmost, pero a Brian O'Hara, líder del cuarteto, le pareció simplona y no perdió tiempo ni en grabar una prueba. El tema parecía destinado al olvido, pero un desconocido grupo sudafricano, con cierto éxito en Rhodesia,  afincado en Liverpool y con ganas de hacerse un hueco en las listas de éxito europeas, the Strangers with Mike Shannon  aceptaron encantados el tema, a sabiendas que un "Lennon/McCartney" siempre les abriría muchas puertas. Pero no fue así, su repercusión fue casi nula, aunque hizo que la banda consiguiera hacer algunos bolos... y es que como vaticinó Lennon, el tema no era ninguna joya... a veces los Beatles también componían algún fiasco...(pero por eso lo descartaban)...

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Como todos sabéis los cuatro de Liverpool eran básicamente una banda vocal, los temas instrumentales de su discografía son puramente anecdóticos, el blues "12 Bar Original" (grabado en 1965, sin editar hasta el "Anthology 2"), "Flying" (1967, Magical Mistery Tour), y un par de intentos de emular el sonido de the Shadows grabados mucho antes del primer éxito Beatle: "Cayenne" compuesta por McCartney, y grabada en su casa a comienzos del verano de 1960 con Stuart Sutcliffe maltratando el bajo, y la destacable "Cry for a Shadow" (Harrison/Lennon 1961), un poderoso acercamiento al particular sonido de la guitarra de Hank Marvin, que iba a ser lanzado como cara B de un single de Tony Sheridan (al que acompañaban como "the beat Brothers"), destacable por curioso y por ser el único tema acreditado a John y George juntos (y sin Paul). Muchas de estas curiosas y precoces composiciones fueron recuperadas en recopilaciones, como material inédito, curiosidades, demos, etc... sin embargo algunas tuvieron una segunda oportunidad en manos de otro artista. A finales de los 50, cuando todavía eran The Quarrymen, McCartney compuso una pieza instrumental al estilo del Jazz que solía escuchar de pequeño, “Catswalk” nunca fue grabada por los Beatles (existe un registro de un ensayo en el Cavern, a finales del 62), así que en 1967, cuando conoció al mítico trompetista y trombonista Chris Barber, no dudó en ofrecérsela. En julio de aquel mismo año grabaron una primera versión en el Marquee Club de Londres, junto a su banda The Chris Barber Band. Ambos artista convinieron que se podía hacer mejor, una semana después volvían a intentarlo en  Chappell Recording Studios donde quedó registrada a modo de jam session con público bajo el nombre de "Catcall", se dice que el propio Macca tocaba el órgano aquel día, y entre el batiburrillo de voces que se escuchan al final de la pieza están la del propio McCartney y su novia Jane Asher...

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Y finalizamos esta primera etapa con otro tema que no funcionó (vaya los tres de hoy no es que sean grandes hits), otro rescate de la papelera Beatle que Brian Epstein colocó a uno de sus protegidos con el propósito de subir su popularidad y así vender mas discos. A mediados de 1963 un jovencito risueño y pecoso estaba a punto de lograr el sueño de cualquier artista británico. Brian Epstein se había fijado en su voz al frente de the Challengers, el grupo no le gustaba, pero él si, le había diseñado un lanzamiento artístico que le iba a llevar a lo mas alto, mucha publicidad, presencia en los medios, shows televisivos, giras... y lo mas importante, un single de lanzamiento firmado por Lennon y McCartney, "Tip of My Tongue" lo iba a colocar en la cima del éxito. Tommy Quickly pensó que Lennon bromeaba cuando le dijo que "aquello era basura de Paul y no suya", George Martin tampoco estuvo conforme con aquel lanzamiento, sabía que era un error, pero Brian estaba convencido de su apuesta. "Tip of My Tongue" salió al mercado sin ninguna repercusión, a pesar de ello, Epstein se esforzó en lanzar la carrera de Tommy, durante los siguientes 18 meses abrió los conciertos de los Beatles, Gerry and the Pacemakers y Billy J. Kramer, salió en televisión, le adjudicaron a Remo Four como banda de acompañamiento, voló a los Ángeles, hizo un especial de navidad... Pero los esfuerzos físicos y económicos de Brian cayeron en saco roto. Tommy Quickly tras tocar levemente el cielo se convirtió en  el fracaso más caro y llamativo de Epstein, una borrón mas de la era Merseybeat. Tal ves por eso Tommy fue uno de los primeros músicos de la historia en sucumbir a las drogas duras, protagonizando una rocambolesca historia de prensa en la que le daban muerto por sobredósis de heroína (en realidad lo ingresaron por una crisis nerviosa). Y es que en aquel momento se  sobrevaloraba en exceso el poder de todo lo Beatle, y en ocasiones podía desencadenar el efecto contrario al esperado... aún así merece que lo recuperemos ¿no?...

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jueves, 6 de marzo de 2014

Borrowed Songs (by the Beatles) (2)



Cilla Black Y Paul McCartney


Avanzamos una semana mas, (re)descubriendo algunos de los temas Beatles que nunca fueron grabados (al menos oficialmente) por los cuatro de Liverpool Lennon y McCartney, sabedores de la demanda del público y la industria de todo lo relacionado con los fab-four, y con el estímulo de su mánager Brian Epstein (me lo imagino con el símbolo del dolar en los ojos), se apresuraron en ampliar su espectro de acción. Entre 1963 y 1969 sello de excelencia Lennon/McCartney, en otros artistas está siempre presente en un gran número de singles de las listas de éxitos, ya sea en versiones o en composiciones escritas expresamente para otros. Por eso los 60 son de los Beatles, sin embargo y a pesar de la prolífica capacidad compositora del dúo británico, crear nuevo material para los nuevos discos de los Beatles, girar con la banda, atender los requisitos de las promociones, y además escribir nuevos éxitos para sus compañeros músicos no era tarea fácil, por lo que decidieron abrir el cajón del olvido, allí donde caen esas composiciones para sí mismos que fueron descartadas por uno u otro motivo, y aquellos otros primigenios temas que compusieron juntos entre 1950 y 1963, ya no eran útiles para the Beatles, pero en plena vorágine Beatle, todo lo relacionado con ellos era oro puro. Algunas de estas canciones gozaron de cierto éxito, otras se diluyen en el olvido (material de gozo para beatlemaniacos), hoy volvemos a rescatar algunas de estas no tan recordadas composiciones, y de paso, conocemos algo de las historias y los interpretes a quien fueron destinadas, comencemos...


 En 1964, mientras Billy J. Kramer conseguía el éxito masivo gracias a "Bad to me" de Lennon, McCartney decidía que sus composiciones podían ser un buen material para una artista femenina, así que decidió volcar su talento en una joven promesa de Liverpool (rollete tal vez?, quien sabe) llamada Priscilla Maria Veronica White. La joven artista era una conocida de los Beatles en la época en la que comenzaron a saborear sus primeros triunfos, trabajaba a media jornada como como asistente de vestuario en The Cavern (el mítico club que hicieron famoso en todo el mundo los Fab Four). Decidida a ser artista, cuentan que la joven había subido a cantar en mas de una ocasión con Rory Storm and the Hurricanes (grupo en el que tocaba la batería Ringo Starr, junto al que interpretaba a dúo el tema "Boys"), pronto destaca y comienza a cantar con el nombre de "Swinging Cilla" o "Cilla White". Cambió su nombre artístico cuando un periodista escribió un artículo sobre uno de sus conciertos en the Cavern, posiblemente amnésico por algún exceso, olvidó el apellido de la chica, recordaba que estaba relacionado con un color, apostó erróneamente al negro y cambió “Cilla White” por “Cilla Black” que, todo sea dicho, tenía mas personalidad. Cilla fue presentada a Epstein por los propios Beatles, quien le consigue un contrato con Parlophone, la pelirroja se convierte en una máquina de hacer éxitos, su primer single “Love of the loved” entró timidamente en las listas a pesar de tener el sello Lennon-McCartney, Epstein vio que la cosa no funcionaba y le impuso un cambio, le dio una imagen más sofisticada y americanizó su repertorio con canciones como “Anyone who had a heart”, de Burt Bacharach, el éxito llegó rápido y volvió a darle canciones escritas por Paul, pronto llegan otros hits como “Step inside love”,  y sobre todo “It’s for you” (1964), con el que McCartney (que toca el piano en el tema) logra desmarcarse del sonido merseybeat, adaptándose a las cualidades vocales de la artista, con este tema conseguiría alcanzar la parte alta de las listas británicas y estadounidenses. 


La fallida prueba de Decca dejó una grabación que posiblemente quedara archivada entre otros descartes, con el éxito de los Beatles será editada ilegalmente una docena de veces, su valor artístico es inferior al gran valor documental, el material fue seleccionado por Brian Epstein, quien se decantó por un puñado de covers, habituales en su repertorio, y sólo tres canciones compuestas por el dúo Lennon/McCartney. Entre ellas la primera escrita por John Winston Lennon, “Hello little girl” (compuesta en 1957), cuya primera maqueta casera fue grabada con Stuart Sutcliffe en el bajo, y en Decca, con Pete Best a las baquetas. Con la eclosión del Merseybeat, decenas de grupos de Liverpool siguieron la estela dejada por los Beatles. The Four Jays intentaban hacerse un hueco, tocaron en The Cavern en 1961, tres semanas antes que los fab-four, pero pasaron desapercibidos, varios cambios internos y algo de rodaje les llevaría de nuevo al mítico club en 1963, esta vez se hacían llamar The Fourmost, eran buenos instrumentistas, los arreglos vocales excelentes, y tanto Brian O'Hara como Billy Hatton tenían unas eficaces voces, así que Brian Epstein se fijó en ellos. Al igual que hizo con los Beatles, les puso en contacto en Parlophone, y con el productor George Martin. La banda tenía un gran impacto melódico, pero les faltaba vivacidad, un sello distintivo, algo al estilo de los Swinging Blue Jeans, así que recurrieron a los viejos temas de los Beatles. Su prometedor lanzamiento fue “Hello little girl” (1963), un estupendo tema rítmico, genial vocalmente, que les colocaría en el Top9 de el Reino Unido (compitiendo con la versión de Gerry and The Pacemakers grabada un par de semanas después). Su siguiente éxito también tendrá el característico sello Beatle, "I'm in Love" les mantuvo en el candelero, incluso haciéndose un hueco en las listas USA. Su trayectoria fue muy irregular (con un top-6 con "A Little Loving", Russ Alquist, 1964), casi se puede decir que desaparecieron en la primavera de ese mismo año. Sin ningún éxito destacable, la banda sufrió un golpe del que nunca se recuperó,  Millward  falleció en 1966 por leucemia. Fourmost fueron perdurables por que ninguno de sus componentes sabia componer, y  además el resto de bandas del momento les superaban en sus directos, su final era inevitable. Paul McCartney les produjo “Rosetta” en 1969 en un vano intento de recuperar viejos laures, pero ya era tarde, su momento pasó, y fue fugaz...


A principios de 1965 los Beatles se encierran en los estudios de grabación de EMI, en el número 3 de Abbey Road, para seleccionar y grabar las siete canciones que se incluirían en "Help!", segunda aventura cinematográfica de la mano de Richard Lester, que (junto a otros siete temas) darían forma al quinto álbum de la banda. Durante aquellas semanas los cuatro de Liverpool intentaron sacarle provecho a todo el material que habían compuesto, algunas canciones no pasaron de una primera toma de contacto, pero grabarían mas de veinte para escucharlas después junto a George Martín y decidir sobre ellas. Al menos media docena de canciones quedaron "en espera", algunas saldrían publicadas como cara B de los singles promocionales, como "Yes It Is", un fallido intento de Lennon de volver al sonido de "This Boy", otras como "If You've Got Trouble" (compuesta para lucimiento de Ringo), serían desestimadas para su uso en la película (a cambio le darían "Act Naturally"), alguna, como "Wait", sería rescatada posteriormente para Rubber Soul, el resto quedaron como material de coleccionista. “That means a lot” fue otro de esos descartes, era una composición de Paul, una balada con un patrón rítmico similar a "Ticket To Ride", intentaron grabarla el 20 de febrero, intentando crear unos arreglos similares al trabajo de Phil Spector y su "muro de sonido", era algo diferente a sus anteriores trabajos, y en un principio quedaron satisfechos. El 30 de marzo retomaron el tema, aquel día acabó todo, Lennon creía que era un pastel demasiado dulce para su gusto, McCartney o estaba seguro, así que decidieron ofrecérsela a alguien que tuviese un estilo al que le fuese mejor. Y así fue a parar a James Marcus Smith (P. J. Proby), un histriónico cantante tejano que llegó a Inglaterra en 1964, invitado por el productor Jack Good, para actuar en el show de televisión “Around the Beatles”. Dirigido por George Martin, Proby dio a “That means a lot” (Liberty, 1965) una gran intensidad dramática, ralentizando el tema, añadió uno coros femeninos, unos arreglos de cuerda (al estilo Yankee) alejándola del sonido Beatle, y poniendo su estupenda voz como eje central del conjunto. Fue el comienzo de la exitosa (aunque irregular) carrera de Proby, una estupenda carta de presentación con el sello McCartney, una soberbia composición que, en mi opinión, los Beatles deberían de haber recuperado uno o dos años después... otro día os cuento mas cosas...

viernes, 28 de febrero de 2014

Borrowed Songs (by the Beatles) (1)

Paul McCartney  junto a Peter Asher





Brian Epstein (sagaz mánager del cuarteto de Liverpool) no podía creerse la suerte que tenía, los Beatles resultaron ser la gallina de los huevos de oro, desde su primer álbum "Please, Please me" (1963) Lennon y McCartney se habían empeñado en componer la mayor parte de su repertorio, a pesar de las reticencias del productor consiguieron colar mas de media docena en su primer Lp, algo muy poco corriente en aquel momento. El éxito de los Beatles, aparte de los pingües beneficios directos que le reportaban, convirtieron a Epstein en el productor del momento, decenas de bandas de Liverpool y alrededores solicitaban sus servicios a través de su compañía NEMS Enterprises, solo nombrarlo era garantía de conseguir un contrato discográfico, por lo que se encontró manejando a un buen puñado de jóvenes artistas con ganas de triunfar. En aquel momento la prolífica capacidad para componer del tándem Lennon/McCartney era increíble, cada día aparecían con nuevas ideas, algunas de ellas nunca prosperaban, otras se descartaban por no tener el nivel adecuado, aquello resultaba un desperdicio de talento, por lo que a Epstein se le ocurrió una brillante idea, les propuso ceder parte de aquellos temas a los otros grupos que estaban bajo su tutela, aprovechando así en nombre de ambos para potenciar (y asegurarse) el éxito de estas nuevas bandas. Podíamos considerar esta como la primera etapa respecto a "cesiones" de temas Beatle, la segunda vendría tras la formación del sello Apple, y los Beatles se ven en la obligación de potenciar a sus protegidos regalándoles varias de sus composiciones, pero este tema lo trataremos en posteriores encuentros...

La lista de temas es bastante amplia, aún imitándonos al tiempo en el que los Beatles existieron como grupo, el número de temas cedidos puede superar la treintena con facilidad. Lennon y McCartney comenzaron a escribir canciones incluso antes de ser The Beatles, ambos se conocían bien y coincidían en muchos conceptos musicales, pero también tenían sus diferencias, por lo que muchas de sus composiciones quedaban siempre en la reserva. Gracias a su nueva labor como "padrinos" de otros artista, tanto Lennon como McCartney pudieron dar rienda suelta a su creatividad como compositores sin miedo a conflictos inter-beatles. Sin hacer un recuento exhaustivo, McCartney sería el mas prolífico a la hora de ceder sus creaciones, aunque en los primeros años Lennon puede llegar a empatar, con la creación de Apple Records, se desentendió ligeramente, guardando sus composiciones para si mismo, en ese momento se implicaría George Harrison, cuya madurez como compositor comenzaba a destacar al nivel de la de sus dos colegas. Pero volvamos al comienzo, cuando sus composiciones iban destinadas a amigos y apadrinados de Epstein...



William Howard Ashton era un músico de Lancashire, guitarrista en el grupo Billy Forde and the Phantoms, que decidió convertirse en cantante el día le robaron su guitarra. A principios de los 60 cambió su nombre por el de Billy Kramer and the Coasters, formación con la que consiguió ser el tercer grupo mas popular en el Merseyside, tras los Beatles y Gerry and the Pacemakers. Siempre en busca de nuevos talentos, Brian Epstein decidió ofrecerse como su mánager, sin embargo the Coasters se negaron a volverse profesionales, por lo que le consiguió una nueva banda de acompañamiento, un grupo de Manchester llamados the Dakotas. Durante esa época coincide en numerosas ocasiones con los Beatles, ambas bandas fichan con Parlophone, y también tocan en el Star Club de Hamburgo,. Es John Lennon quien le sugiere añadir la "J" (de Julia, su madre) a su nombre artístico para darle una mayor atractivo comercial. Su primer sencillo (abril de 1963), producido por George Martin lleva el sello de calidad Beatle, su cara A es una versión de “Do you want to know a secret” y la B “I’ll be on my way”, un tema escrito expresamente para Billy por Paul McCartney. Posteriormente Billy J. Kramer and the Dakotas grabaran unos cuantos temas mas de Lennon-McCartney como “I’ll keep you satisfied”, o “From a window”, pero el top llegaría en julio del 63 con "Bad to me" un tema escrito por Lennon durante unas vacaciones en nuestro país que se convirtió en la primera composición de Lennon-McCartney (sin ser interpretada por los Beatles) en alcanzar el Top 40 de EE.UU. En su cara B "I Call Your Name" otro tema de Lennon, que desilusionado por los arreglos de los Dakotas, decidió grabar con los fab-four su propia versión, con George Harrison mostrando por primera vez el distintivo sonido "jangly" de la Rickenbacker 360.



"El grupo suena muy tosco, no está bien pulido y aparte el rock and roll y los muchachos con guitarras ya está pasando de moda (...) lo siento, no veo futuro en ellos", con estas palabras Dick Rowe, un ejecutivo de Decca, rechazó a los Beatles. Es cierto que no estuvieron muy finos durante aquella audición en los estudios de West Hampstead, y que en 1962 el Rock'n'Roll no parecía un negocio seguro, pero aquel avispado ejecutivo tan sólo escucho parte de dos de los temas. Aquellas cintas contienen un muestrario del repertorio de la banda, así como las primeras composiciones de McCartney para los Quarrymen. Tal vez por haber sido rechazadas inicialmente, temas como “Like Dreamers Do” nunca fueron editados oficialmente por los cuatro de Liverpoop. Así que en 1963, Brian Epstein tuvo la idea de ofrecer parte de aquellos temas a varios de sus protegidos, como The Applejacks, un sofisticado sexteto "Brumbeat" (sonido propio del West Midlands,  Birminghan) cuya principal baza era el perfecto  (y refrescante) sonido beat de sus dos guitarras, un teclado, la percusión, y como innovación, una bajista femenina (Megan Davies). The Applejacks eran un conjunto instrumental llamado the Crestas, hasta la incorporación del cantante Al Jackson, en ese momento su sonido Rock giró hacia el imperante Skiffle, y posteriormente al Beat. Su primer sencillo, “Tell me when”, había llegado al puesto 7 del chart inglés, tras ese éxito, Epstein les conseguiría una aparición televisiva junto a los Beatles, momento que aprovecharon para pedirles una de sus composiciones, “Like Dreamers Do” (1964) sería el segundo single del sexteto, irónicamente bajo el sello Decca.



Y terminamos hoy este primer acercamiento a los ajenos temas Beatles por todo lo alto... Peter Asher y Gordon Waller eran dos niños de buena familia, se conocieron mientras estudiaban en la exclusiva escuela de Westminster, descubrieron una común afición por la música y, para disgusto de sus padres que querían que fuesen médicos como ellos, decidieron convertirse en un dúo de folk. Tan rocambolesca idea no parecía aventurarles un próspero futuro, pero lo cierto es que no se les daba nada mal, su elegante sonido "folk del Mersey", añadía toques de Rhythm and Blues, Rock melódico y unas exquisitas armonías vocales con una clara inclinación hacia los Everly Brothers. Pronto consiguen cierta popularidad en el circuito Pop de Londres, actuaban regularmente en el Piccadilly Club, allí llaman la atención de Norman Newell, productor de Shirley Bassey o Petula Clark. Pero las discográficas no parecen interesarse por el dúo, sus maquetas eran convenientemente devueltas o simplemente desechadas. Necesitaban con urgencia un tema que despertase en interés de la industria. La suerte de la pareja es que uno de ellos tenía una bonita hermana, Jane Asher, por cuyos huesos suspiraba Paul McCartney, quien pasaba largas temporadas en la mansión de los Asher, en una habitación dispuesta para él el el ático. Aquella era la oportunidad de oro, si Macca les escribía una canción ninguna discográfica se atrevería a rechazarlo, le pidió a su hermana que intercediera en el asunto y Paul aceptó encantado, les escribió  “A World Without Love”, un excelente single (con “If I Were You”, no menos excelente tema firmado por Asher/Waller como cara b) que no solo no fue rechazado, sino que alcanzó el número 1 en el Reino Unido y en los Estados Unidos, siendo el primer grupo inglés en conseguirlo después de los Beatles. Tanto fue el éxito que en la estrella televisiva americana, Ed Sullivan les llamó para aparecer en su Show y presentase su siguiente sencillo, para esta ocasión Paul (convertido en su padrino profesional), les compuso “Nobody I know” y posteriormente “I don’t want to see you again”. Afianzados en el éxito gracias a los temas de McCartney, al compositor se le ocurrió realizar un curioso experimento: ¿Qué pasaría si el dúo grabara una nueva canción escrita por él, pero sin apoyarse en la ventaja de la acreditación Lennon / McCartney?. En 1966, bajo el seudónimo de Bernard Webb, les compuso "Woman" (no confundir con el tema de Lennon), y la canción apenas bajó del puesto treinta en las listas de ventas...¿que conclusión sacaría Paul de todo esto?, a saber, vosotros podéis sacar las vuestras...

jueves, 13 de febrero de 2014

"Living is easy with eyes closed"

 “Parece que hay que hacer películas de gente extraordinaria, superhéroes, pero es la gente humilde la que salva la humanidad haciendo su trabajo bien” (David Trueba)

1966 había sido especialmente agotador para los cuatro de Liverpool, tras la promoción de "Rubber Soul", y casi sin descanso, the Beatles se encierran en el estudio para la grabación de su siguiente trabajo discográfico ("Revolver"), hacia finales de año regresaban exaustos de una complicada gira por Japon y Filipinas (donde soportaron la peor humillación que les tocó vivir a lo largo de toda su carrera, maltratados por la policía de Imelda Marcos, acusados de haber desairado y humillado a la primera dama), la prensa no paraba de agobiarles por el famoso comentario de John en que declaraba (con bastante razón y cordura) que los Beatles eran "mas famosos que Jesucristo", y luego estaba el fenómeno fan, que nunca les dejaba un minuto de tranquilidad o privacidad. A finales de aquel mismo año los Beatles deciden tomarse unas semanas de descanso, necesitaban recargar energías para el próximo año. Ya en aquel momento Lennon comenzaba a tener dudas, estaba realmente decepcionado y asqueado del monstruo en que se había convertido el grupo y todo el fenómeno que arrastraba: En tres años habían hecho dos películas (“A Hard Day´s Night” y “Help!”), con sus temas incluidos, sus giras, sesiones de grabación, ensayos, promociones...Todos estaban agotados, pero él, especialmente sensible y “en el ojo del huracán”...necesitaba escaparse.

...Y se fue con Richard Lester (director de las dos películas “Beatle” hasta el momento) a rodar “Cómo gané la guerra” (“How I Won the War”), una especie de parodia antibelicista ambientada en el desierto norteafricano durante la segunda guerra mundial, cuyo rodaje se realizaría en Almería entre septiembre y noviembre de aquel mismo año. Su papel era secundario, menos aún, de reparto, eso le permitió parar, rodearse de desierto, serenidad, podía caminar tranquilamente por la orilla de la playa de la costa almeriense embebido en sus pensamientos, degustando esos curiosos "chupa-chups" españoles, o de la mano de su entonces esposa Cynthia, que llegó dos semanas después (junto con Ringo) sin temor a ser molestado por aquellas gentes, respetuosas con la gente "del cine" y que sólo lo conocían como "el inglés". Aquella estancia en Almería cambiará por completo a Lennon, no sólo en su aspecto, con un nuevo corte de pelo, y esas gafas redondas, parte del atuendo de personaje al que interpreta en la peli, y que le acompañarán el resto de su vida (convertidas casi en un símbolo de paz), sino también en su forma de plantearse su existencia, sumido en una crisis de identidad acentuada por sus devaneos con el LSD, además, desde hacía mucho tiempo, se encontraba sólo, sin el resto de los Beatles, trabajando en algo completamente distinto, y en un lugar alejado y extraño...

A pesar de que la visita de John Lennon a nuestro país, fuese una noticia de carácter internacional, tan sólo un par de medios se hicieron eco del asunto, y, mas curioso todavía, ni uno de los integrantes de los cientos de grupos musicales, (muy activos en aquel momento y que tenían a los Beatles como mayor referente) se acercaron a Almeria a buscar una foto, una colaboración, o simplemente rendirle un homenaje con una noche de copas a la española. El único visitante español que de motu propio llegó a Almeria para ver al artista fue un profesor de inglés que usaba canciones de los Beatles para motivar a sus alumnos. Aquel pedagogo tan peculiar escuchaba los temas de la banda de Liverpool en Radio Luxemburgo, a falta de internet, aquel profesor transcribía las letras de oído. Así que cuando se enteró de que Lennon se encontraba en Almería, abandonó su Cartagena natal para ver si la mayor estrella de la historia del pop podía corregirle las letras. Y lo mas curioso es que lo consiguió, Lennon recibió a aquel profesor y revisó sus transcripciones.  Y atentos al dato: el siguiente trabajo de los Beatles, Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band (1967), incluyó por primera vez, en su interior las letras de sus temas.... Esta es la excusa argumental que acaba de arrasar en los premios Goya, "Vivir es facil (con los ojos cerrados)" de David Trueba ha sido la película triunfadora de este año, un filme optimista, nostálgico y esperanzador que ha logrado galardones en diversas categorías, guión, dirección, mejor película, actor (Javier Cámara), e incluso  mejor música original (creada por el guitarrista de Jazz Pat Metheny). Una maravillosa película sobre sueños, superación, respeto a las cosas bien hechas...y Lennon...



 Pero hay mas, siempre lo hay, el título de la película se extrae de uno de los versos de "Strawberry fields forever", uno de los temas cruciales de los cuatro de Liverpool, y que Lennon, en las pausas del rodaje, compuso durante aquellas semanas en Almeria, un tema un cargado componente esotérico, misterioso, con un punto surrealista (tal vez inspirado por los paisajes de Carboneras, Cabo de Gata o Tabernas). Cynthia Lennon declaró años después que la casa en la que pasaron aquellos días (un palacete del siglo XIX con un gran jardín y piscina desde la que se divisa la bahía de Almería) estaba llena de misterio, las cosas se movían, se oían ruidos extraños y se encendían y apagaban las luces, siempre vigilados por la imagen de una virgen en el rellano de la escalera... pero no, eso no fue lo que inspiró aquellos versos. Allí grabó Lennon la primera toma de la canción acompañado de su guitarra acústica, únicamente había escrito una estrofa, pero ¿qué llevó al beatle a evocar un frondoso orfanato de Liverpool en medio de paisajes que solía comparar con "la luna"?. Tal vez eso nunca lo sepamos, a tía Mimi no le gustaba que John fuese de pequeño a jugar a Strawberry Field ( no Fields), ya que las amistades con las que frecuentaba aquel orfanato militar le podrían llevar por el mal camino, pero Pette Shotton e Ivan Vaughan era buenos chicos, allí se divertían, podía ser libre..."Nothing is real... (Nada es real)", "You know I know it is a dream... (Sabes que se que esto es un sueño)"... Cuando aquel onírico tema salió al mercado el 17 de febrero de 1967, Brian Wilson, líder,compositor y genio errante de los Beach Boys, inmerso en una de sus paranoicas crisis existenciales por su inacabado proyecto metafísico "SMiLE", comentó a la prensa que tras escuchar "Strawberry Fields" abandonó cualquier intento por competir con los Beatles.

La grabación del tema supuso toda una odisea aparte, John hizo cientos de tomas distintas, George Martin había quedado fascinado con la tranquila letra tras escuchar a Lennon interpretarla con su guitarra, durante las sesiones de grabación pasó casi a ser una canción heavy rock, John nunca estuvo conforme con el resultado, "Strawberry Fields" fue probablemente la primera composición que se tomó verdaderamente en serio, abarcando incluso parte de la producción, hizo cientos de cambios, de la instrumentación básica pasaron a arreglos con trompetas y cellos, pianos, sitar, mellotrón, sonidos de percusión grabados al revés... al final John eligió dos tomas como buenas (atentos que ya no volveréis a escuchar el tema de la misma forma), pero resulta que estaban en diferentes tonos y tempos, cuando Martin le hizo saber esto a Lennon, este respondió "You can fix it, George" (tu puedes arreglarlo), y así fue, Martin, junto con Emerick (ingeniero de grabación de los Beatles), y la ayuda de un par de tijeras hicieron el injerto, compensaron los tonos, regularon las velocidades (exactamente el primer cambio es a los 59 segundos de la canción), el truco salió bien, aunque costó 45 horas de grabación en cinco semanas. George Martin cuenta que John le llamó un par de meses antes de su fallecimiento con la intención de re-grabar todos sus temas con los Beatles, sorprendido le espetó ¿Tambien Strawberry Fields?, Lennon le respondió "¡especialmente Strawberry Fields!" (todavía pensaba que estaba mal grabada y le echaba la culpa a McCartney por "sabotear de manera inconsciente la grabación")... genio y figura...

 Lo curioso es que aquel pedagogo que visitó a Lennon en Almería a finales de 1966 nunca puso "Strawberry Fields Forever" en sus clases, avanzado en métodos educativos, también mostraba un férreo catolicismo, por lo que solía excluir aquellos temas sospechosos de referirse a las drogas, tal vez si le hubiese preguntado a su ídolo este le hubiese respondido: "Como era pobre y no tenía donde ir, iba a jugar a ese orfanato, habla de la dificultad de volver a ser un niño cuando eres muy famoso”...Let me take you down, cause I'm going to...

jueves, 21 de noviembre de 2013

"La chica detras de la canción": (Jane Asher)







"Si algo personal se cruza por medio todo lo demás pierde urgencia", es bien cierto. Esta frase no es mía, me la dijo hace muy poco el autor de uno de mis blogs de cabecera (El Bar de Rick), que os recomiendo encarecidamente. Como muchos ya sabéis mi padre nos dejó hace muy poco (demasiado pronto, demasiado rápido), por lo que he dedicado mi tiempo y energías a cosas mas urgentes y personales, sin embargo, este blog, lo que soy, la música, se lo debo en gran parte a el. En muchas ocasiones me he referido a su colección de vinilos como mi primer acercamiento al mundo musical, muy especialmente al descubrimiento de los Beatles, de pequeño (y no quiero aburriros con mis "batallitas") mientras mi padre escuchaba alguno de aquellos vinilos, yo indagaba en las contraportadas, me fascinaba especialmente las notas escritas por Tony Barrow para el "Please, Please me"...así empezó todo esto. Tal vez por eso mismo el sonido de los cuatro de Liverpool sigue estando muy presente en mi cabeza, intentando armonizar recuerdos con la línea argumental habitual del blog, vamos una semana mas, con un especial dedicado a esas chicas que fueron fuente de inspiración para la creación de algunos de los temas más famosos de la historia de pop y de rock, pero en esta ocasión nos vamos a centrar en una musa cuyo nombre nunca apareció en el título de un single, una musa omnipresente al estilo de Marianne Faithfull, Anita Pallenberg o Pattie Boyd, consideradas por muchos como "groupies" interesadas y rompecorazones, pero cuya presencia tras la estrella dejó una huella cuyas consecuencias son las notas de cada tema que inspiraron... vamos al tema....


Jane Asher era una preciosa jovencita londinense con aspiraciones artísticas, tanto ella como sus dos hermanos (Peter y Claire) habían comenzado muy jóvenes en el mundo del artisteo, una idea de su madre, quien pensó que unos niños tan guapos tendrían un gran futuro en los medios, un hobby que además sería bueno pasa la autoestima de los pequeños (y el bolsillo de sus progenitores). Jane debutó en el cine con tan solo cinco años, participó junto a su hermano en series televisivas, con 15 años se convirtió en la actriz principal de la adaptación teatral del clásico de Lewis Carroll "Alicia en el País de las Maravillas". Su hermano Peter pronto cambiaría los platós televisivos por una guitarra y junto a su colega Gordon Waller se dedicaría a cantar por los clubes londinenses, (pronto serían conocidos como Peter and Gordon, y su mayor éxito vendría de la mano de su "padrino" y casi cuñado, Paul McCartney, quien les compondría en 1964 su mayor éxito: "A World Without Love"). El caso es que en 1963, Jane es una actriz con mucho trabajo, forma parte del elenco de la serie "The Saint", participa en diversas adaptaciones teatrales y programas televisivos, en abril de ese mismo año, la BBC la invita a participar en un nuevo show, "Jux Box Jury", un espacio musical donde profesionales del medio, famosos de diverso calado, y gente anónima, comentan y critican los éxitos musicales del momento. Tenía tan solo 17 años cuando los productores le propusieron protagonizar un reportaje fotográfico y entrevista a las estrellas musicales de moda, los Beatles. Tras la actuación, la joven se reune con los cuatro músicos en el famoso"cuarto verde" que había en los estudios de la BBC. Mantienen una charla superficial, educada y distendida, los chicos se lucen con sus bromas habituales, en especial John y Ringo, mientras George (claramente interesado) se muestra dulce y tímido, algo que no se le escapa a Lennon, quien consigue avergonzar ligeramente a la adolescente. Al finalizar deciden invitarla a acabar la velada al apartamento de  Chris Hutchins y Shane Fenton (amigos personales de los Beatles) en Kings Road.



 La noche continúa rodeada de Whisky irlandés y músicos ebrios, Jane fue la novedad de la noche, la joven se sentía desconcertada, sin saber de que hablar con nadie, McCartney, tiempo después recordaba ese primer encuentro con Jane Asher: "Todos le preguntábamos ¿te quieres casar conmigo?, que era lo que le decíamos a las muchachas en ese entonces. Jane era un "raro pajarito londinense" el ejemplar del cual siempre escuchábamos hablar...". Tras un par de intentos, Harrison desistió, y en ese momento entró en acción el Paul mas sofisticado y seductor, hay que recordar que Jane era una "niña bien", con estudios y proveniente de una familia de alta alcurnia (ella al igual que la Duquesa de York y Camilla Parkes-Bowles, son del mismo linaje del Rey Richard III, (de hecho Asher ofreció uno de sus cabellos para comprobar a través de una prueba de AND que el Rey no fue asesinado por sus sobrinos en 1800)). El caso es que durante el resto de la noche no dejaron de soltarse frases insinuantes y miradas cómplices, por lo que el resto de invitados decidieron salir a tomar algo fuera de la casa, dejando solos a la pareja. Al regresar se encontraron con una escena un tanto inesperada, McCartney y Asher en la cocina, charlando emocionadamente acerca de sus recetas favoritas... aquello iba en serio. La fiesta continuaría en el West End londinense, pero antes llevaron a la joven a casa de sus padres en  Wimpole Street. Antes de salir del coche, McCartney le pidió su numero de teléfono.

 Desde aquel momento fueron casi inseparables, la joven había conseguido conquistar a la estrella mas deseada del momento, sin embargo era Paul quien se sentía mas orgulloso por su conquista, Jane era una jovencita sofisticada, muy hermosa, de rasgos finos, tez pálida y brillante cabello rojo, casi un trofeo que el músico lucía arrogante. Paul McCartney se convirtió en un visitante asiduo de la casa de los Asher, un día el bajista perdió el tren a Liverpool, y a la mamá de la chica (Margaret Eliot), que era profesora de música (de echo uno de sus alumnos fue el futuro productor de The Beatles, George Martin) y estaba encantada con la presencia de Paul, sugirió que se quedara en casa aquella noche, el aceptó la oferta, y en poco tiempo tenía habitación propia en el ático de la casa. En 1964 la Beatlemanía estaba en su punto álgido, y aquel discreto refugio proporcionó a McCartney un plus de privacidad que sus compañeros no conseguían (para aquel momento las direcciones de las casas de Lennon, Harrison y Starr eran bien conocidas por las fans, sin embargo la de Paul seguía siendo un misterio). El tiempo que McCartney pasaba junto a los Asher en su elegante residencia marcaría su manera de componer, los Asher eran una familia distinguida, y en su residencia gustaban de escuchar música clásica, Richard Asher, padre de la joven y un reconocido físico, psiquiatra y autor de un gran numero de libros sobre medicina, solía sentarse junto al músico y juntos escuchaban y debatían sobre las maravillas creaciones del clasicismo. Aquella influencia dotaría a las creaciones del músico de una exquisita variedad de texturas y sonidos apreciable en muchas de sus composiciones, con especial gusto por introducciones orquestales, cuartetos de cuerdas ("Yesterday"), incluso octetos ("Eleanor Rigby")...



Pronto su relación se hizo pública y con ello el fin de la tranquilidad, el teléfono de los Asher no paraba de sonar (algo que no podían consentir, ya que el Dr. Asher lo necesitaba para las llamadas de emergencia de sus pacientes por lo que la pareja adquirió una casa en Cavendish Avenue, y posteriormente una finca  en Escocia para huir de la ajetreada vida londinense. La pareja actuaba como un autentico matrimonio, tenían criada, mayordomo, y pasaban el mayor tiempo posible juntos, los rumores de boda no tardaron en saltar. "No soy aún la esposa de Paul pero si, nos vamos a casar. No queremos hacerlo aún, pero cuando suceda tenemos planeado tener familia inmediatamente...probablemente sea para éste año y tener muchos bebés. Sería una sorpresa si me casara con alguien que no sea Paul..." declaraba Jane a la prensa, sin embargo el Beatle nunca dejó de flirtear con otras chicas, mantenía una doble vida, hombre tranquilo y doméstico cuando estaba con Jane, y estrella del pop mujeriego cuando andaba con la banda, y eso normalmente siempre conlleva problemas. El 25 de diciembre de 1967 Paul propuso matrimonio a Asher entregándole un anillo de diamantes y esmeraldas, muchas fans lloraron, y otras (resignadas) pensaron que si ellas mismas no podían ser las novias de McCartney, al menos Jane Asher era la mejor elección. Pero el enlace no llegaba, en 1968, Jane acompaña a la banda a la India para conocer al Maharishi Mahesh Yogi, de regreso a Bristol, en la primavera de ese mismo año, Jane (de gira con una compañía teatral) regresa a su domicilio en Cavendish Avenue un par de días antes de lo previsto, descubriendo a su chico en la cama con otra mujer (una norteamericana llamada Francie Schwartz), huye escandalizada, mas tarde intentarán reparar la relación, pero fue imposible. En noviembre Linda Eastman ya se había instalado en el domicilio junto a Paul McCartney, eso fue todo. A pesar del amor, Paul y Jane nunca llegaron a comprenderse el uno al otro, Marianne Faithfull cuenta que en una fiesta McCartney se empeñó en que una ventana estuviera abierta, mientras Jane quería que estuviera cerrada, ambos estuvieron toda la noche cerrando y abriéndola por su cuenta sin hacerse ningún comentario al respecto...mala señal, falta de comunicación. ¿tal vez por eso Paul escribió “We can work it out”?... vamos con las canciones..



A pesar de su ruptura en 1968, casi todos los temas que, supuestamente, están inspirados por Jane Asher se conciben entre 1963 y 1966 (curiosamente antes de pedirle matrimonio deja de "inspirarle"), y si nos fijamos, excepto las primeras, la mayoría de las letras se refieren a los momentos mas duros de su relación, intentaré ir de manera cronológica. En 1963 la relación de la pareja vivía su momento mas dulce, eran jóvenes ilusionados y muy enamorados, McCartney no se quitaba de la cabeza a su chica ni cuando se afeitaba, así que una mañana mientras rasuraba su (escasa) barba concibió un poema para Jane, "Cierra los ojos y te besaré. Mañana voy a extrañarte. Recuerda que siempre seré fiel..." unos versos que posteriormente serían musicalizados (algo un tanto inusual en su manera de trabajar), para convertirse en  "All my loving" (With The Beatles, 1963). El amor profundo suele producir buenas baladas...“Brillantes son las estrellas que brillan, oscuro es el cielo. Sé que este amor mío no morirá jamás. Y yo la amo.” aunque John Lennon incluiría algunos cambios "And I Love Her" (A Hard Day's Night, 1964) es un tema 100% McCartney, mejorado, eso si, por el eficaz punteo de una guitarra española interpretada por George Harrison (bueno, y los bongos de Ringo). Las declaraciones de amor e idolatración continúan en "She's a Woman" (single, 1964), “No coquetea con los chicos, le fastidia verme llorar. Es feliz con sólo oírme decir que nunca la dejaré..."

Una vez superada la fase inicial de enamoramiento la cosa se normaliza, (debo aclarar que aunque se afirme que Jane fue la inspiración principal de estos temas, hay que comprender que los músicos siempre escriben de sus propias vivencias y sentimientos, no quiero quitarle el mérito a la chica, pero no lo toméis muy en serio tampoco), en 1964 la pareja acompaña a Ringo y su novia (Maureen Cox) en un crucero por el Caribe a bordo del yate "Happy Days", durante esas semanas Paul insiste a su chica que abandone su carrera, algo a lo que ella se niega rotundamente, esos días McCartney escribe "Things We Said Today" (A Hard Day's Night, 1964) un tema nostálgico sobre la frustración de una relación que se rompe por las separaciones profesionales “Dices que me amarás aunque tenga que irme, que pensarás en mí. De algún modo lo sabré. Algún día cuando esté solo, deseando que no estés tan lejos  entonces recordaré las cosas que dijimos hoy...”. La pareja comenzaba tener sus malos momentos, las habituales composiciones optimistas de Paul, dejan paso a pequeñas incursiones en terrenos como la soledad y la duda, "What You're Doing" (Beatles for Sale, 1964) habla de la preocupación sobre su relación con Jane Asher, pero también entre McCartney y Lennon. En ese mismo disco aún hay un gran momento de esperanza, escrita en la sala de música de la mansión de los Asher, donde residía en aquel momento, el amor aflora en las notas de "Every Little Thing", “Cuando estoy caminando a su lado la gente me dice que tengo suerte. Sí, sé que soy un tipo con suerte...”



Jane nunca quiso ser "la chica de", tenía una carrera propia en la que estaba reconocida y a gusto, así que en octubre de 1965, decide incorporarse a la compañía de teatro Old Vic de Bristol, deja Londres temporalmente, y McCartney comienza a plantearse que lo que quiere es una mujer que esté siempre a su lado “Trata de verlo desde mi punto de vista. Sólo el tiempo dirá si tengo razón o estoy equivocado. Mientras lo veas desde tu punto de vista cabe la posibilidad de que acabemos separados. Podemos solucionarlo...” (“We can work it out”, 1965). Tras cada discusión nacía un nuevo tema, la mente del artista daba así salida a sus reflexiones y vivencias, en "You Won't See Me” (Rubber Soul, 1965) cuenta como tras salir de gira teatral, con el consiguiente enfado del músico, Jane había dejado de hablarle y ni siquiera le cogía el teléfono  “Día tras día te niegas a escucharme. No me importaría saber en qué he fallado. Aunque sean pocos los días están llenos de lágrimas y desde que te perdí parecen años.”, Paul nunca permitió este tema en el repertorio de conciertos de los Beatles (¿dolor, arrepentimiento, vergüenza...?, quien sabe). Son muchas las canciones que hacen referencia a su relación sentimental, en "I'm Looking Through You" (Rubber Soul, 1965) la amargura y los reproches salen a flote, “No te ves diferente, pero has cambiado...”. "For No One" (Revolver, 1966) es el relato de una de sus peleas (en un principio se iba a titular "Why did it die" en clara alusión a un amor que ya no existía).. Y luego está "Yesterday" (Help, 1965), que aunque no fue inspirada por Jane, fue concebida en el ático de su mansión, posiblemente inducida por la música clásica que solía escuchar allí, en un principio se iba a llamar "Scrambled Eggs" (huevos revueltos), y la letra era algo así como "Scrambled egg, Oh my darling you've got lovely legs" (Huevos revueltos, Oh mi amor que preciosas piernas tienes), años después Jane escribiría sobre ello en su libro autobiográfico "Things He Said Today":  No crean cuando dice "Cómo me gustaban sus piernas", eso es una invención. Mis piernas no son bonitas... dio igual, por que Lennon decidió cambiar esos versos...

 Fueron una de las parejas mas populares de Inglaterra, Paul encontró la estabilidad con Linda, Jane siguió con su carrera, encontró el amor, y se hizo una repostera de alto nivel, ha escrito varios libros sobre tartas y cosas así, le va bien, aunque siempre le preguntarán sobre su relación con el Beatle. Creo que era necesario descubrir a la chica que fue el primer gran amor de Paul McCartney, y que estuvo con el mientras creaba un montón de míticos temas, aunque, para ser sinceros, fue el amor, ese sentimiento que causa placer y dolor a partes iguales, el verdadero eje inspirador que movería las neuronas creativas del músico de Liverpool, así que, Viva el amor!... (y las mujeres bonitas)...

jueves, 17 de octubre de 2013

Lennon vs McCartney: "¿Y tu de quien eres?"







Quizás sea una de las controversias favoritas entre los aficionados de medio mundo, una interminable disputa, alimentada y engordada por fans y prensa a lo largo de varias décadas. El debate sobre cual era mejor compositor surge desde los inicios de los Beatles, que si Lennon era el Rock y McCartney el Pop, que si John era mas visceral y profundo, que si Paul, aunque mas "blando", era mejor músico... Lo cierto es que, en mi modesta opinión, esta eterna polémica, es como preguntarle a un niño si quiere más a papá o a mamá, una elección tan absurda como malintencionada, y sin embargo continúa hoy en día. Lo he dicho en más de una ocasión, me gustan los Beatles, pero no por ello debo de estar en contra de los Stones, en cuestión musical hace tiempo que dejé atrás prejuicios e intransigencias, me quedo con todo, con Paul, con John, con George e incluso con Ringo...pero... por que negarlo, nos gustan las historias bipolares, los Cainismos, némesis, envidias... y finalmente, cuando debatimos sobre el devenir de los acontecimientos, no nos queda mas remedio que posicionarnos, yo lo he hecho, lo confieso, me declaro abiertamente de McCartney, sin embargo no puedo concebir la figura de uno sin el otro, tanto dentro como fuera de the Beatles...no voy a hacer una sesuda disertación sobre el tema (sobre todo por que no estoy capacitado), pero os contaré un poco lo que sé y lo que creo sobre el asunto...

 Desde que Ivan Vaughan, un amigo en común, presentó a John y Paul, durante una actuación de the Quarrymen, una calurosa tarde de 1957, un vínculo emocional, creativo y de mutuo respeto, uniría a ambos artistas más allá de la simple camaradería. Crecieron y maduraron musicalmente juntos, apoyándose el uno en el otro, con complicidad, complementando sus ideas recíprocamente. Tenían gustos similares, aunque siempre se ha dicho que Lennon aportaba el Rock a the Beatles, McCartney era un absoluto fan de Little Richard, y ambos gustaban de los sonidos de los grupos vocales femeninos, el Rhytm and Blues y los standards americanos de los años 30 y 40. Desde sus primeras composiciones, realizadas en la casa de McCartney (20 Forthlin Road), o en la casa de Mimi (la tía de Lennon) en 251 de Menlove Avenue, crearon algo único e irrepetible. Se dice que cada uno componía por su lado, mostraba su trabajo al otro, y juntos completaban la creación... es posible, al menos los primeros años, lo de acreditar los temas del combo a ambos, fue una maniobra de marqueting, intentando simular la familiaridad del exitoso dúo de compositores Leiber/Stoller, aunque lo de Lennon/McCartney fue algo que no gustó mucho a un ambicioso Paul, que puntualmente impondría el McCartney/Lennon. Aun así, desde los inicios (y a pesar del mimetismo Beatle que ambos creadores desarrollaron), se puede apreciar los matices que identifican cada tema con su creador inicial, y eso principalmente es lo que yo creo que hace grande a the Beatles, un grupo con un sonido muy definido, creadores de grandes hits, maravillosas composiciones, equilibradas, y a su vez, tan personales y distintas unas de otras...



 En cuestiones puramente estadísticas, es facilmente constatable  que el binomio Lennon/McCartney es el mas famoso y rentable de la historia de música Pop, con mas de 200 composiciones acreditadas conjuntamente entre 1962 y 1969, un buen puñado de éxitos que surgieron con asombrosa naturalidad y una calidad envidiable (y sin entrar en otra eterna polémica, ya quisieran los Stones, a pesar de su longevidad escénica, tener tantos temas en la memoria colectiva de medio mundo). Tal vez la diferencia (repito, apelando a los números duros) estribe en que las composiciones de Paul, hasta 1980 (año del fallecimiento de Lennon) tuvieron siempre mayor repercusión en los medios que las de su colega. En 2005, Yoko Ono, viuda de Lennon y seudo-artista conceptual (mas lo primero que lo segundo), afirmaba a la revista musical británica "Q", que John se sentía inseguro de su trabajo ante la popularidad de los temas de su ex-compañero, la japonesa aseguraba haberle animado argumentando que sus temas eran más sofisticados que los de su colega: "En mitad de la noche, John me despertaba para preguntarme: ¿por qué otros artistas interpretan las canciones de Paul y nunca las mías?", ha relatado Yoko Ono. "Yo le contestaba entonces: Eres un buen autor de canciones, no escribes rimas facilonas. Eres también un buen cantante, por lo que la mayoría de los músicos estarían muy nerviosos si tuviesen que interpretarlas" (fuente: Los 40.com). Pero si nos ceñimos a lo musical, comprobaremos que las cosas no son tan sencillas como pueden pintarlas los partidarios de uno u otro artista, hablar de música requiere escuchar muy atentamente, y eso te puede llevar a amar y necesitar a ambos compositores por distintas razones, y desestimar la idea de colocarlos en una balanza.



 Paul fue siempre tachado de "blando", un contador de historias en tono pop, sencillo y comercial, creador de divertimentos cacófonicos ("Obladí-Obladá"), melancólicos himnos ("Let It Be", "Yesterday"), también temas mayores ("Eleanor Rigby"), pero capaz de hacer buen Rock, hay que recordar que McCartney es autor del enérgico tema que cierra el "Let It Be" (1970), "Get Back", un potente rock que cumple con los cánones de los "tres acordes", y por supuesto del tema mas denso y duro de los cuatro de Liverpool, ese "Helter Skelter" (1968), que muchos consideran precursor del Heavy Metal. Pero no son casos aislados, Paul sabía hacer muy bien temas Rock, los ejemplos son muchos, “Back in the U.S.S.R”, “I Wanna Be Your Man”, “Can’t buy me love”... Y es que Paul McCartney es un heredero natural del concepto musical de Buddy Holly, un alquimista, creador de la fórmula pop perfecta, melodías que te conquistan en los tres minutos que duran, estribillos aparentemente sencillos que te atrapan para siempre, y baladas cercanas a las que recurres en cientos de ocasiones. Un creador nato, de trayectoria larga y compleja que ha tenido que reinventarse a lo largo de los años, posiblemente (y únicamente desde la perspectiva de sus 50 años sobre el escenario) no sea desventurado afirmar que como compositor, no tiene rival.
 

Lo de Lennon es complejo, primero por que, en comparación con su colega hasta el momento de su asesinato, su producción es escasa, y aunque tiene sencillos maravillosos e inigualables, se le suele juzgar añadiendo a la ecuación su poderosa personalidad (en eso seguro que superaba a Paul), convertido en referente generacional, y ascendido a mito desde su trágico fallecimiento en diciembre de 1980, cuando (por cierto) llevaba más de cinco años sin publicar material nuevo. Pero ciñéndonos a su contribución a the Beatles, se puede decir que Lennon era la esencia misma de la banda, ingenioso, creativo y mordaz que aportaba el nervio, sustentando su sonido (inicialmente) en el Rock americano, el Doowop o el Skiffle, un Teddy-Boy de la clase media obrera británica  creador de himnos militantes ("All you need is Love"), meditaciones metafísicas ("Across the Universe") o reflexiones políticas ("Revolution") y pop muy personal ("You're Gonna lose that Girl").  Pero eso sólo es una descripción superficial, John era muy capaz de componer medios tiempos, baladas melancólicas e incluso depresivas, de hecho se le daba de maravilla. Solía recurrir a sus propias emociones y flaquezas, como los celos, lo que daba a sus temas un halo de verdad y cercanía muy a flor de piel, temas como “Girl” (Rubber Soul, 1965), con una guitarra maravillosa y predominante, al igual que la profunda “Julia” del “álbum blanco”, un Lennon a doble voz cantándole a su madre, atropellada por un coche conducido por un oficial de policía ebrio cuando John tenía 17 años. La lista de temas supuestamente blandos del rockero Lennon es muy larga, "'You've Got to Hide Your Love Away", "In my Life", "Strawberry Fields Forever".... sin embargo su tendencia a hablar sin pensar (o tal vez sin importarle la repercusión de sus palabras), su personalidad divertida y brusca, enfrentada a la imagen de Dandy de su colega, le convierte irremediablemente en el Beatle rebelde y rockero.



Es cierto que la gran mayoría de temas de los Beatles fueron acreditados a la dupla Lennon/McCartney, aunque en sólo unos pocos de ellos se reparten equitativamente el mérito, en la mayoría son creaciones propias de uno u otro, en esto estaban de acuerdo, se gustaban mutuamente, se mostraban su trabajo y completaban el asunto juntos, los cuatro... o mas bien los tres, porque muchos diréis, ¿y que pasa con George Harrison?, muy bien, pues es la alternativa necesaria, comprobar como fue madurando como compositor, en un tímido segundo plano, junto a sus dos colegas, es un gustazo. Su talento como creador es innegable desde "Don't Bother Me" (With the Beatles , 1963), aunque hay que destacar que la primera acreditación entre dos miembros de los Fab four, fue entre Harrison/Lennon, con el instrumental "Cry for a Shadow" (The Beatles featuring Tony Sheridan, 1960). Etiquetado como el "Beatle tranquilo", Harrison consiguió destacar ante dos colosos como Lennon y McCartney, destapándose como algo mas que un buen escudero, su aportación sería fundamental para la evolución de los Beatles, un magnífico guitarrista, preciso y acertado, que sabía colocar las notas precisas en el momento justo, resaltando lo mejor de cada tema, siempre al servicio de la canción. Eficaz vocalista (interpretó cada una de sus composiciones, y alguna otra que sus colegas le regalaron), y gran compositor, su misticismo hizo girar la historia del pop hacia caminos inexplorados anteriormente (una etapa en la que el exceso místico transita demasiado al borde del abismo), pasó del ímpetu juvenil al barroquismo soporífero (en algunos casos). Aunque su legado es ciertamente destacable, Harrison es autor de un buen puñado de mis temas favoritos de los Beatles, "I Need You". "If I Needed Someone", "Taxman", "While My Guitar Gently Weeps", "Something", y por supuesto "Here Comes the Sun", palabras mayores para un joven que se crió a golpe de Rockabilly, para pasar al folk (era el que mejor se llevó con Bob Dylan, auténtico gurú para la banda), un grade entre grandes cuya trayectoria en solitario, y junto a algunos de sus colegas, habla por si sola.



Bueno pues nos queda Ringo, fue el ultimo en llegar, casi de prestado, sustituyendo al inexpresivo de Pete Best, era el colega simpático de la pandilla, ni el guapo, ni el líder, pero imprescindible para que la ecuación funcionase. Ringo Starr, consciente de su afortunada posición, y sabiéndose prescindible, trabajó mucho y muy bien para ser el elemento conciliador y amigable del grupo, ganándose su puesto por merito propio. Gran batería, cantante correcto, simpático y gracioso, aunque no fue un compositor, sus aportes fueron contados y poco destacables ("Don't Pass Me By" y "Octopus's Garden"), por lo que no debe entrar en esta polémica. Bueno pues concluyendo, como dijo Ángel Carmona (Hoy empieza todo, Radio 3) "Lennon es el riesgo, McCartney el talento y Harrison el espíritu"... Yo soy de Paul, por que mola mas ser de Lennon (mola mogollón y murió como los mitos), además ambos se dieron lo mismo y con ello mejoraron, McCartney lo supo aprovechar bien en solitario, Lennon no tanto (¿ego quizás?), aunque debo confesar que otros días soy de Harrison, y el resto de John. Lo cierto es que son dos hombres de su época, Paul entendió a la perfección la forma, y supo dar a la gente lo que le gustaba, John vio mas allá y dominó el contenido, viviendo como su época le pedía que hiciese, así que, en definitiva, sólo se puede ser de los dos... no hay otra opción...

miércoles, 24 de julio de 2013

Cancion del Verano: "1964"







Semana a semana avanzamos en nuestro repaso a los singles que (si ser necesariamente "canciones del verano", un fenómeno muy nuestro, que aún tardará un par de años en ser notorio), encabezaron las listas de éxitos en el verano de la convulsa y creativa década de los 60, eso sí, enmarcándolos en su contexto temporal con pequeñas pinceladas históricas. Nelson Mandela, líder de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, es condenado a cadena perpetua por sabotaje. España gana el Campeonato de Fútbol Europeo al derrotar a la Unión Soviética por 2 a 1. El Pionero y mítico artista Sam Cooke, es asesinado en Los Ángeles, en extrañas circunstancias que nunca fueron aclaradas. Se fundan los Kinks, the Who, the Byrds, Lynyrd Skynyrd... pero evidentemente 1964 es otro año "Beatles", en EEUU,  Capitol Records, filial americana de EMI, había frenado el lanzamiento de los singles de los de Liverpool, negándose a lanzar "Please Please Me" y "From Me to You", relegados a sellos independientes, fueron el centro de las burlas de los conservadores periodistas yankees (en especial por sus peinados), pero tras la emisión de un un reportaje sobre la Beatlemanía británica, Capitol no tuvo mas remedio que lanzar "I Want to Hold Your Hand" (tema con el que alcanzan por primera vez el top 1 en USA), dos meses después los Beatles aterrizan en la ciudad de Nueva York, y dos noches después, la "beatlemania" conquista  Norteamérica, cuando 73 millones de personas los ven por primera vez el show televisivo de Ed Sullivan...El gobierno italiano solicita ayuda internacional para evitar el derrumbe de la Torre de Pisa, una "casualidad" curiosa vista con la perspectiva del tiempo, ya que a principios de ese mismo año se anuncia al mundo el macro proyecto urbanístico y comercial que demostraría el poder del pueblo americano, el "World Trade Center", diseñado por el arquitecto Minoru Yamasaki, obra faraónica y pretenciosa (como tantas otras eh, no vayáis a pensar que juzgo ahora nada) cuyo principal eje (con mas de 500 metros de altura cada una) serían las "torres gemelas", que no creo que haga falta recordar mucho mas del drama humano e histórico que representan...

Aquí en España comenzamos la recuperación económica con importantes acuerdos internacionales, ese mismo año, se firma uno pesquero y comercial con Mauritania que daría algo de "vidilla" a nuestra flota pesquera, con nuevos caladeros donde faenar. Mientras tanto la prensa nacional asegura que la minifalda no es del gusto de las españolas, ya que, por decoro, deben llevar panty. En cuanto a los singles más vendidos, salvo dos o tres éxitos fugaces, el global del año se reparte entre media docena de artistas, comenzando por el músico y cantante estadounidense de ascendencia mexicana, Trini Lopez y su "If I had a hammer"(10 semanas), la italiana Gigliola Cinquetti con la canción que ganaría Eurovisión ese mismo año, "Non ho l'etá (per amarti)" (5 semanas), un par de profundas y dolorosas baladas francesas, "La Mamma" de Charles Aznavour (8 semanas), y "Ma vie" de Alain Barriere, hacia el final del año, los Beatles aparecen también durante cuatro semanas con "A hard day´s night"...pero ¿y el verano?. Pues aquel caluroso año, un italiano nos regalaría una preciosa balada veraniega, "Sapore di sale" de Gino Paoli pondría el punto y final a las nueve semanas que desde el mismo 1 de Agosto dominaría la lista de ventas (siendo además líder de ventas anual), fueron todo un fenómeno musical, que triunfaron y conquistaron Europa, las dos Américas, África, Oriente medio... y eso que su estatura media rondaba cerca del metro cincuenta. Os hablo de un grupo de hermanos (cuatro chicos y dos chicas) provenientes de una familia Malgache (aborígenes de Madagascar), Les Surfs, que lo petaban ese 1964 con su versión en español del clásico de Phil Spector (junto a Jeff Barry, y Ellie Greenwich) para las Ronettes, "Be My Baby"....

Cruzamos los Pirineos para saber si los seis pequeños hermanos  Rabaraona (ese era el apellido de Les Surfs), también dominaron las ventas de singles aquel año, y sorprendentemente no, a pesar de ser consagrados en el Olympia de París, como "ídolos de la juventud", el número uno se les resistía. Aquel año, los franceses, fieles a su peculiar manera de ser, no permitieron liderar las listas de ventas a ningún artista foráneo. La gran triunfadora fue Silvie Vartan tanto con "Si Je Chante", como con el éxito del año: "La Plus Belle Pour Aller Danser", también triunfaría Johnny Hallyday con "Le Pénitencier", adaptación de uno de los éxitos internacionales del año, "The house of the Rising Sun" de The Animals, también estaba por ahí Richard Anthony, compitiendo con Les Surfs con "A Présent Tu Peux T'en Aller" (versión de "I Only Want to Be with You" de Dusty Springfield), Charles Aznavour con la maravillosa "Et Pourtant", y hacia final de año Serge Gainsbourg nos descubría a la rubita France Gall, pero en Agosto volvían a triunfar los mismos del año anterior, primero el pesado (con perdón) de Claude François con "J'y Pense et Puis J'oublie" y finalmente Richard Anthony con otra profunda y apoteósica balada, versión de "Il Mio Mondo" ("My World")" de Umberto Bindi, titulada en francés "Ce monde"....



En Italia son un poco mas abiertos, y dejan "contaminar" sus listas de éxitos con artistas de diversa procedencia, por ahí nos encontramos a los Beatles ("Please Please Me"), el norteamericano Gene Pitney, cantando en italiano en el festival de San Remo la fantástica "Quando vedrai la mia ragazza" (en aquellos años muchas estrellas internacionales visitaban este prestigioso festival, Frankie Laine, Paul Anka, Ben E. King...), tambien sonaron mucho  Bobby Solo ("Una lacrima sul viso"), Mina ("E' l'uomo per me"), otra vez Richard Anthony ("Cin, cin"), pero el gran triunfador del verano fue otro asiduo de festivales (San Remo, Eurovisión), nacido en la región Emilia-Romagna (Bologna, en los Apeninos), Gianni Morandi, quien conquistaba al público italiano con otra balada intensa, al parecer era la tendencia musical en medio mundo y, sinceramente, hoy son de lo mas recordado entre los aficionados a recuperar temas de los 60, "In ginocchio da te", es un clásico imperecedero e imprescindible de los muchos que nos dio la música Europea en aquella primera mitad de los años 60...



En las islas británicas, debido a la eclosión Beatles, se vive un momento confuso, los éxitos no duran demasiado el el top, una o dos semanas de gloria y enseguida son relevados por otro grupo o artista. Es un "Totum Revolutum", una pugna contínua en la que encontramos gente como Sandie Shaw ("(There's) Always Something There to Remind Me"), Roy Orbison ("Oh, Pretty Woman"), the Kinks ("You Really Got Me"), the Animals ("House of the Rising Sun"), the Beatles ("Can't Buy Me Love", "A Hard Day's Night", "I Feel Fine"), o the Searchers ("Needles and Pins"), entre muchos otros. Pero el Agosto se reparte en igualdad de condiciones (2 semanas cada uno), entre dos grupos que consiguieron el éxito, tanto en Inglaterra como en Usa, con sus dos temas de aquel año. Es difícil decidirse entre cual de ellos destacar, pero uno de ellos se mantiene muchísimo mejor hoy en día que el otro, por tanto, a pesar de que The Honeycombs sorprendieran con su pop fresco, y por tener a una de las primeras chicas en tocar la batería en un grupo pop (Honey Lantree), su pegadizo "Have I the Right" hoy sólo es recordado por unos cuantos aficionados. Sin embargo todo el mundo reconoce enseguida las notas creadas por Jeff Barry y Ellie Greenwich para the Exciters, "Do Wah Diddy Diddy", que se renueva, cobra potencia, y pasa directamente a ser un tema imprescindible en la historia de la música,  en las guitarras y voz de la intelectual banda londinense Manfred Mann.... estos tipos sabían de música un montón, otro día os cuento, de momento os dejo disfrutando del tema y de las maracas de Paul Jones...



 En los Usa pasa un poco como en UK, la llegada de las bandas británicas es un revulsivo, y las listas de ventas andan un tanto confusas, lo mismo encontramos una balada romántica "There! I've Said It Again" (Bobby Vinton), que grupos de chicas como the Supremes ("Baby Love"), the Dixie Cups ("Chapel of Love"), o The Shangri-Las ("Leader of the Pack"), por supuesto the Animals con "House of the Rising Sun", Roy Orbison ("Oh, Pretty Woman"), The Beach Boys, the Four Seasons, Louis Armstrong, Mary Wells...Pero en Agosto tenemos un clasicazo de la Motown, "Where Did Our Love Go", maravilloso en las voces de Diana Ross and the Supremes, el estiloso crooner y actor Dean Martin con "Everybody loves somebody", y por supuesto, y alzándose ganadores absolutos, los cuatro de Liverpool, con un tema de John Lennon, originado (al parecer) por una frase dicha por Ringo Starr, tema principal de su primera incursión cinematográfica, a los cuatro les gustaba el cine y, si Elvis hacía películas, por qué ellos no?. "A hard day's night" fue un salto importante en la carrera de los Beatles, con la peli de Richard Lester llegaron a ser mitos entre sus fans (mostrando sus respectivas formas de hablar y su sentido del humor), y con el disco se crecen como compositores y se afianzan como banda sólida y con futuro. Para empezar, es el primer álbum completamente hecho con composiciones propias, diez de los trece temas que componen el álbum fueron escritas por un John Lennon especialmente inspirado y aunque en esta ocasión no se incluyó ninguna composición de George Harrison, su virtuosismo con la guitarra de 12 cuerdas marcaría una tendencia en los grupos que surgirían en los próximos años... bueno, pues acabado 1964, vamos a por el 65!....

jueves, 23 de mayo de 2013

Vinilos de Oro: "Please Please Me"








En diversas ocasiones me he referido a la maravillosa colección de vinilos de mi padre, una heterogénea selección que marcó profundamente mi infancia. Recuerdo muchos domingos, es esas horas relajadas cercanas al aperitivo, mi madre en la cocina, mi padre inmerso en alguna de esas imaginativas reformas caseras de pintura, electricidad, carpintería, fontanería...(mezcla de "chapuzas" casero y habilidad artesana que, por cierto, también he heredado), en un momento determinado, mientras me pedía alguna herramienta, me decía: "pon un disco anda!", aquello me encantaba, conectaba aquel increíble ampli de bombillas, con su zumbido inicial tan único, y comenzaba a repasar entre los Lp's en busca del adecuado (los singles y Ep's eran para otro tipo de momentos), mi padre solía dejar a mi elección lo que debía sonar. Y la cosa no era sencilla, allí convivían Carlos Santana, Rick Wakeman, Pink Floyd, Supertamp, Elvis, Jerry Lee Lewis, Otis Redding, Simon and Garfunkel, Los Brincos.... en definitiva un variopinto elenco que hacía que te esforzaras en encontrar el sonido adecuado para aquel momento. Una vez hecha la elección, y tras la necesaria y maravillosa liturgia de limpieza y colocación precisa de la aguja, me detenía un momento a contemplar su funda, indagando en los detalles de su contraportada, recuerdo que en muchas de ellas era costumbre añadir un texto (normalmente escrito por un periodista musical) a modo de introducción al disco, curiosidades de cada una de las canciones, detalles destinados a los fans, algo muy común en algunos Lp's entre los 60 y 70. Uno de ellos se convirtió en mi favorito por ese mismo motivo, te hacía conocer (someramente) al grupo, explicando quien cantaba cada tema (algo que me llamaba mucho la atención, yo creía que los grupos tenían un solo cantante, y en este cantaba hasta el batería!), aquel disco era una edición española original de "Please Please Me", y cambió mi manera de escuchar la música, despertando en mí un espíritu curioso, investigador, siempre en busca del detalle o el dato perdido. Aquel disco, y aquella contraportada cambiaron mi vida, lo que yo no sabía por aquel entonces es que también sirvió como punto de partida de la revolución pop mas grande jamas conocida. Yo simplemente disfrutaba con mi padre de unos maravillosos temas que, desde entonces, son parte de mi propia existencia...

 Es imprescindible referirse al 11 de febrero de 1963, día en que John, Paul, George y Ringo se encierran junto al productor George Martin en los estudios EMI de Londres, para una intensa y maratoniana sesión de grabación de 9 horas y 45 minutos, que dará como resultado uno de los discos clave de la historia de la música Pop. Pero para entender el como y el porqué de "Please Please Me" debemos retroceder un poco mas en el tiempo, concretamente al 9 de noviembre de 1961. Brian Epstein, había visto el nombre de the Beatles meses atrás en un cartel, le había parecido tonto y sin gracia, Brian era encargado del departamento musical una de las tiendas de la cadena North East Music Stores (NEMS) en la calle Whitechapel, además de columnista musical en la revista Mersey Beat, durante varios días numerosos clientes le habían preguntado por el single que the Beatles habían grabado con Tony Sheridan en Alemania, como no supo encontrarlo a través de sus contactos habituales, y sabiendo que la banda tocaba habitualmente en el  Cavern Club, un local a solo dos calles de su tienda, decidió ir a verlos y preguntarles directamente sobre aquel sencillo. Según, Alistair Taylor, un empleado de Epstein que le acompañaba aquella tarde, Brian quedó impresionado por la inmediatez de su música, su vibrante ritmo y su carisma escénico, mas tarde mientras conversaba con los cuatro músicos descubrió unos tipos divertidos y con potentes personalidades. Un mes mas tarde se convierte en el mánager de la banda, the Beatles firman un contrato de cinco años con él en el Casbah Club, un pequeño local en el sótano de la casa de Pete Best (por aquel entonces batería de la banda). Epstein nunca firmó el contrato, como señal de confianza, dajando así vía libre a la banda para poder romper su relación siempre que quisieran. Es el principio de todo, convence a los chicos para que cambien sus vaqueros por modernos trajes, diseña un tipo de show menos desordenado, mas elegante (introduce la famosa inclinación sincronizada al final de las actuaciones), lo que incrementa notablemente la popularidad de la banda en sus directos. Sin embargo también consiguieron el rechazo de practicamente la totalidad de los principales sellos discográficos ingleses, finalmente un técnico de sonido amigo de Epstein, decide enviar la demo de la banda a George Martin, un productor de Parlophone (un pequeño sello filial de EMI), acomodado en un puesto fácil y poco arriesgado, publicando música clásica y bandas sonoras de humor (Peter Sellers, Spike Milligan, Peter Ustinov...), quien ve algo en ellos y decide planificarles una audición.



 Martin quedó entusiasmado tras conocerles personalmente, tras la audición decidió que debía contratarles, en un principio diseña un tipo de producción "estándar" para las bandas del momento, les cede un tema “diseñado para el éxito” ("How do you do it?"),ignorando al menos por el momento sus composiciones propias, aunque a regañadientes, graban el tema, pero finalmente fueron los chicos los que impusieron su criterio, y sería “Love me Do” su primer single, un tema blusero, de preciosas armonías vocales, una novedosa intro de armónica… todo estribillo. En ese momento George Martin ya desconfiaba de la capacidad de Pete Best como percusionista, así que en las grabaciones suele sustituirle por un músico de estudio. Pronto se deshace del muchacho y los tres Beatles restantes recomiendan a un tipo que conocieron en Hamburgo, componente de la banda de Tony Sheridan, un tal Ringo Starr. “Love me Do” constituyó un éxito extraordinario en Liverpool, mientras "How do you do it?" también conseguiría un gran éxito en las voces de Gerry and the Pacemakers. A “Love me Do” le acompañaba "P.S. I love you", una impresionante muestra del potencial del dúo Lennon/McCartney componiendo canciones, una hermosa, sencilla y desgarradora melodía (una temprana composición de Paul con 16 años, intentando hacer algo parecido a "Soldier Boy" de the Shirelles) con progresiones de acordes inesperadas e inspiradas armonías vocales (sin embargo, por lo precipitado del fichaje de Ringo, en la grabación es sustituido por un eficaz músico escocés, Andy White). George Martin estaba encantado, los chicos estaban implicados, tenían talento, y encima no tenía que buscarles temas para sus grabaciones, cada semana le sorprendían con nuevas ideas o melodías con gran potencial. Con Ringo completamente integrado en el combo, lanzan su segundo sencillo “Please, please me” (cara B “Ask me Why”) tema enteramente composición de Lennon que llegaba con sabor a Orbison al estudio, la conjunción Martin-Beatles comenzaba a funcionar a la perfección, y tras diferentes pruebas, se aceleró el tempo y se añadió la armónica de Lennon, dándole el toque definitivo para convertirse en el primer número 1 de la banda. El primero de 27, hay que decir que la meteorología jugó de su parte, una semana después de su lanzamiento los Beatles tocaban "Please Please Me" en un programa de TV que promocionaba las bandas de Rock nacionales "Thank Your Lucky Stars". Era el invierno más duro en muchos años, y un enorme público de británicos atrapados por la nieve contemplaron en sus televisores  un espectáculo cautivante, cuatro muchachos de Liverpool con un cote extraño de pelo, tocando con furia un pegadizo tema, cuya letra parecía insinuar una súplica de contraprestación orgásmica...



Tras aquella actuación, the Beatles se convierten el la banda del momento, un éxito sin precedentes que obliga a Parlophone a proponerles su primer Long Play. George Martin quería un primer disco en directo, en el Cavern, en su medio, tocando su repertorio habitual (declaró: "Yo había estado en The Cavern Club y había visto de lo que eran capaces. Les dije: "Grabemos todas las canciones que tienen"). Tenía hasta el título “Off The Beatle Track”, y pensada la portada: Los cuatro de Liverpool (Beatles, fonéticamente traducido, “escarabajos”), rodeados de insectos en el Zoológico de Londres, al que Martín era asiduo ya que no estaba lejos de Abbey Road. La idea fue descartada por su complejidad técnica en aquel momento, y lo arriesgado para un primer disco, y menos mal que la portada se zanjó con una magnífica foto de Angus McBean, tomada desde el entresuelo de las oficinas de EMI, en Manchester Square (hoy día no existen) y con los Beatles tres pisos más arriba, asomados a la barandilla del piso. Y así volvemos al 11 de febrero de 1963, un optimista George Martin había alquilado los estudios solo para dos sesiones de grabación, (aunque luego se tuvo que aumentar a una tercera).Lo habitual en los álbumes británicos de doce pulgadas en 1963 era tener siete canciones por cada lado del disco, así que esa mañana de invierno los Beatles llegaron a Abbey Road sabiendo que tenían que grabar diez canciones. Aun grabando en estudio, el concepto de álbum en directo se mantiene, a las ocho composiciones propias de Lennon y McCartney, le acompañan seis versiones, a cuál mejor, de sus ídolos americanos del momento. El inicio es toda una declaración de intenciones...“one-two-three-four!!!” entra potente McCartney en el primer corte “I saw her standing there”, Rock and Roll genuino de cosecha propia (con cierto aire a la manera de contar historias de Chuck Berry), una toma uno genial, salvo alguna pincelada adicional y la intro que se tomó de la 9. Comienza la leyenda...

Con las versiones fueron a lo seguro, una selección de algunos de los temas que venían “trillando” desde hacía años en Hamburgo en sus eternos y anfetamínicos directos. Todas ellas son una magnífica muestra, no sólo de lo diferente que eran a cualquier otra banda del momento, sino de lo que estaba por venir, ningún debut de la llamada Invasión Británica está a su nivel. Menos interesados en el Blues que sus contemporáneos, se decantan por un ecléctico abanico de influencias, y lejos de versionar, demuestran como las han interiorizado, reinventandolas de manera única. Homenajes al estilo vocal de las "Girl groups" del que John era un ferviente admirador, canciones de maestros como Carole King, Gerry Goffin y Burt Bacharach, como "Chains",  "Baby it’s you" o "Boys", originalmente interpretado por The Shirelles y reconvertido, según reza la contraportada en "un rocker que da ocasión al batería Ringo para hacer su primera aparición como vocalista", y en el que se puede apreciar que George Harrison ya era un esmerado colorista. El Soul llega con “Anna (go to him)” del gran Arthur Alexander. Una difícilmente comprensible versión de “ A taste of honey”, proveniente de un musical, a años luz de lo que era marca del grupo, pero que da idea de su versatilidad de estilos y contribuyó a generar un vínculo con los padres de sus fans. Y finalmente el mítico cierre, al más puro estilo “Cavern” con “Twist and Shout”, cuya grabación se dejó para el final del día, ya que Lennon había llegado con un tremendo resfriado, con la garganta dolorida, y George Martin temía que las desafiantes voces del tema dejara sin voz al artista, arruinando así toda la sesión de grabación. Es por eso que su voz suena rota (nótese su su quebrado “cry” en la previa "Ask me Why"), aun así un resultado fue memorable, y debía serlo, ya que el intento de una segunda toma dejó a Lennon absolutamente mudo.



Aparte de los sencillos que les hicieron populares, los Beatles completan el disco con otras cuatro composiciones propias, el seminal inicio con "I Saw Her Standing There" (titulado entonces aún "Seventeen"), “Misery” sencillo y directo, que bien podría haber nacido al otro lado del Atlántico, un tema compuesto originalmente para la cantante Helen Shapiro, pero rechazado por el mánager de esta, en el que George Martin se luce al piano. "Do You Want to Know a Secret", en el que se cede a Harrison la voz principal (probablemente Lennon no se vería con ánimos de cantar semejante ñoñería) y una balada mid-tempo desusadamente introspectiva, inclasificable punto álgido de interpretación y novedad llamado “There´s a place”, un tema increíble que John dejaba caer en el disco como si tal cosa, dejando claro que John Lennon ya era John Lennon, y enseñaba sus maneras desde el principio. También se grabó "Hold Me Tight", pero fue descartada y regrabada en septiembre para ser incluida en su siguiente disco. La agotadora sesión de aquel día dejó a Lennon sin voz,  a Harrison con los dedos sangrando de tanto tocar, y a Ringo con los brazos doloridos durante varios días, un disco increíblemente barato, sin pérdidas de tiempo. Dos meses después de su publicación (22 de marzo de 1963), "Please Please Me" alcanzaba l número uno en el Reino Unido, posición que conservó durante 30 semanas hasta ser desbancado precisamente por el segundo trabajo del cuarteto, "With The Beatles".

Eso fue mucho antes de acuñar el término "Beatlemanía", antes de The Ed Sullivan Show, de fumar canutos con Bob Dylan, de conocer a Elvis y a la Reina Isabel, del Sitar y el Maharishi Mahesh Yogi, mucho antes de que John conociera a Yoko, de los bigotazos de Paul, mucho antes de que se convirtieran en el eje principal del cambio de la cultura popular occidental. Antes de todo eso, a las diez de la mañana del 11 de febrero de 1963, los Beatles no eran más que una prometedora banda de Rock, con ganas de triunfar, tocar y transmitir, entrando en los estudios Abbey Road de Londres para grabar su primer disco. 9 horas y 45 minutos después, lo habían terminado. La leyenda había empezado. Para siempre....