jueves, 16 de junio de 2011

Kitty Daisy & Lewis "Teen Rock Revival"




Todavía es pronto para saber si estamos ante un grupo revelación o una hábil maniobra de marketing, lo cierto es que han sido una de las grandes sensaciones de estos últimos años, junto a gente como Imelda May, Devil Doll o Dick Brave & the Backbeats, encabezan el resurgir del rock con aroma añejo, el nolstalgico sonido, puro y simple, que muchos degustamos con placer. Han sido acusados de ser un "producto" destinado a hacer caja ...¿perdón?, ¿desde cuando el Rock, el clásico, es un producto comercial de masas?, creo que dejó de serlo hace mas de 40 años, arriesgarse con un sonido y una estetica así es un salto al vacio, lo entiendo de los alemanes the Basseballs, que sí tienen un tufillo a montaje oportunista y algo falso... pero si estos muchachos quisieran hacerse famosos imitarían a Lady gagá, a los Jonas brothers o al Justin Biberón, no amigos, aquí hablamos de bien gusto, un ejercicio de revival con respeto y clase, buen Rock con toques de Blues, Country, Swing, Boogie...y mucha tradición, musical y familiar...

La familia Durham son oriundos de Londres, aunque escuchandoles uno pueda pensar que se encuentra ante una antigua banda del sur de Tennessee, viendoles la cosa no se aclara mucho, su vestuario vintage, sus modos sobre el escenario y hasta los instrumentos y micros que utilizan, tienen un aire difícil de situar en el tiempo. La música ha rodeado a los tres hermanos Durham desde su nacimiento, su padre (Graeme) es guitarrista además de ingeniero jefe de the Exchange Recordings, uno de los mas prestigiosos estudios de grabación de Londres, mientras que mamá Durham (Ingrig) había sido una de las pioneras del Punk-rock británico tocando la batería en The Raincoats.

Los tres hermanos tienen una gran formación musical, Daisy, que es la mayor, toca la batería, piano, saxo, xilofón, acordeón y además canta, luego está Lewis, es un autentico friki del sonido que se ha construido en su casa un estudio de grabación con equipos de los años 40 y 50, sacados de la BBC y RCA, además canta, compone, toca el piano, guitarra, banjo, lapsteel y la percusión. Finalmente tenemos a Kitty, la mas joven, voz principal y acompaña con el ukelele, banjo, trombon, armónica, guitarra y batería...todo un currículum para unos chicos de edades comprendidas entre los 15 y los 20 años. Los Durham regentan un prestigioso pub de conciertos en la capital británica, y una noche invitaron a tocar a the Arlenes, banda en la que militaba un viejo amigo de los Durham, Big Steve (antiguo componente de Rockinbirds), durante esa sesión la banda invitó a tocar con ellos a Lewis y a Kitty el clásico de Johnny Cash "Folsom Prison Blues", mientras los padres de los muchachos disfrutaban la actuación surgió la idea de formar un grupo. Al parecer las actuaciones de Big Steve sirvieron para afianzar a la banda, en una segunda ocasión, los dos hermanos Durham volvieron a subir al escenario, Lewis al banjo y Kitty a la percusión, pero esta vez se les unió Daisy con el acordeon. En una tercera vez Kitty ya hacía de vocalista, Lewis tocaba por primera vez una guitarra Gretsch (favorita de Cochran) y Daisy marcaba el ritmo con un "hit hat"(o platillo Charles). En ese momento ya habían grabado un single de relativo éxito "Honolulu Rock and Roll" y el tema que interpretaron aquella noche sería su segundo single "Mean Son of a Gun", tenian 12, 14 y 16 años.



Desde el momento en que sus voces comienzan a sonar por las emisoras, son invitados a tocar en numerosos festivales, tres años consecutivos en el Bestimal de la isla de Wight, dos mas en Glastonbury, ademas de acompañar en sus giras a músicos como Jools Holland, Mika, Billy Bragg, Mark Ronson...y abrir la gira americana de Coldplay, "Viva la vida tour". Durante estas actuaciones fueron ganando confianza y "tablas" sobre el escenario, si bien es cierto que las influencias de papá Durham fueron determinantes para subir a tan notables eventos a tres muchachos desconocidos, tambien hay una táctica implícita, ganarse el respeto y el sitio entre la profesión, por encima del éxito "pelotazo". Pero tambien jugaban la baza de la popularidad, en 2008 habían grabado varios Ep´s, fieles a su estilo "oldies" sus primeros trabajos salieron como singles y Ep's, el último de estos se convirtió en un adelanto de su primer disco largo, además de convertirse en un éxito absoluto. Se trata de una desconcertante (y magnifica) versión del clásico "Going Up the Country", con el que la banda de Los Angeles, Canned Heat, arrasaría en 1968. El tema está producido magnificamente, por eso es un trabajo desconcertante, por que 40 años después consiguen que el tema suene mas rock, mas blues y mas autentico que en su versión original.

Con tan magnifica tarjeta de presentación sacan su primer trabajo homónimo "Kitty Daisy & Lewis" (Sunday Best, 2008), en formato Cd, lp y en edicion limitada de 10 pulgadas a 78 Rpm, al mas puro estilo de los años 50. El disco se compone mayoritariamente de versiones de temas, sumergiendose en las raíces del Rock, en algún momento suena a Rockabilly, en otros a Blues y a Soul, arropados en todo momento por el talento de los papás Durham, que les acompañan en todas sus actuaciones, el padre a la guitarra y la madre al contrabajo, aunque siempre en segundo plano, dejando a los muchachos el protagonismo. Pero el éxito llenó a la crítica de dudas, un debút tan sorprendente, en manos de unos chicos tan jóvenes y solamente a base de versiones, aunque interesante no ofrece pistas sobre el futuro de la banda. Realmente no hace falta, en mi opinión y ante este disco, sólo hay que disfrutar y bailar, el futuro de estos chicos se verá pronto, van sobrados de inquietudes y talento, pero en realidad ya dieron pistas de lo que vendría. Al final de sus ultimas actuaciones se hacía acompañar de un trompetista Jamaicano, un tipo muy divertido y una leyenda del reggae: Eddie “Tan Tan” Thornton, con el que empezaron a experimentar con un nuevo sonido.

Este pasado Mayo ha salido al fin al mercado el segundo disco de estudio de Kitty Daisy & Lewis, "Smoking in Heaven", un trabajo con 13 temas en el que dan un paso adelante en sus carreras, aunque se mantienen los ecos rock y blues, el abanico de ritmos se amplia ofreciendonos algo de ská y un poquito de jazz, cierto es que el disco no es un completo acierto, algo largo y repetitivo, con tintes soul y ská en la línea de Amy Winehouse o su pupila Dionne Bromfield, pero es un gran trabajo, primero porque todos los temas están compuestos por los Durham, segundo por que se marcan tres instrumentales magníficos en los que ellos hacen todo el trabajo y tercero por que demuestra que tienen un gran futuro, comienzan a crear un estilo propio sin traicionar su inicial concepto musical. En realidad este podría considerarse su primer y verdadero trabajo discográfico, y creo que su evolucion va merecer la pena disfrutarla. En cuanto a lo que nos queda por ver, pienso que pronto comenzarán a hacer colaboraciones en solitario, y hay que estar muy atentos al joven Lewis que es un gran músico, con una gran visión, y su futuro puede ser muy prometedor, ya sea como solista, arreglista o incluso compositor. Un gran grupo que comienza un camino, después de un éxito temprano y sorprendente, un trabajo difícil, que seguro solventan con clase y profesionalidad, un proyecto vintage que nos ofrece un futuro mejor, aunque sólo sea en lo musical.


jueves, 9 de junio de 2011

Cine y música (2) "David Lynch"

"Las películas son un 50 por ciento visual y el 50 por ciento de sonido. A veces el sonido incluso exagera lo visual." (David Lynch)

Retomamos el cine, a través de la música eso si, haciendo un somero repaso de la utilización de temas conocidos del pop y el rock en las bandas sonoras. Antes que nada he de recalcar que no me considero entendido en composiciones originales para cine, y que tan sólo recupero aquellos directores que, de manera mas o menos acertada, dotan habitualmente sus escenas de una atmósfera especial gracias a la elección de un determinado tema musical, que suele salir reforzado y ligado posteriormente a esas imágenes en nuestra memoria.

El universo único de David Lynch siempre me ha fascinado, historias habitualmente dramáticas y de suspense, pobladas de personajes psicóticos y extraños, imágenes inquietantes con una estética propia, única, personal y muy cuidada. Hay que recordar que Lynch comenzó como pintor, estudió en la escuela de Arte e incluso viajó a Salzburgo para estudiar con el pintor expresionista Oskar Kokoschka. Se ha considerado que las películas de Lynch son como pinturas en movimiento, su resultado final se muestra poco a poco, indagando en los detalles, y la plasticidad de sus fotogramas está cuidadosamente elegida, desde la luz hasta los colores, pasando por el vestuario, la música, la decoración, el aspecto de sus personajes... todo en sus películas tiene un componente de elemento pictórico muy acentuado.

La carrera cinematográfica de David Lynch está, musicalmente hablando, ligada a la del compositor Angelo Badalamenti, que ha compuesto la mayor parte de las partituras de su filmografía. Pero David tambien ha estado involucrado en proyectos musicales dentro y fuera del cine, en especial en el campo de la música eléctronica, pero ese es otro tema, vayamos a lo nuestro. Tras su atormentante y surrealista debut "Cabeza borradora" (1977), Lynch se asocia con Mel Brooks con quien dirige la estupenda "El hombre elefante" (1980), una película poderosa y bella con partitura de John Morris. Tras un leve descanso le cae un encargo de Dino De Laurentiis, una superproduccion alucinada de resultado un tanto fallido "Dune" (1984), basada en la fantástica space-ópera de Frank Herbert, a cambio de este encargo Dino le promete una segunda película en la que Lynch tendrá el control total de la producción.


Tendremos que esperar hasta 1986 para que Lynch se destaque como director y creador de universos, con una historia inquietante, sensual y perturbada que comienza con un joven encontrandose una oreja cerca del jardín de su casa, "Terciopelo azul" (Blue Velvet). Desde el título ya se respira música, toda la apariencia y clima de la película gira alrededor del tema que le da titulo, un tema que ha recalado en las voces de decenas de artistas, pero cuya versión mas recordada es la que aparece en el film, la interpretada por Bobby Vinton en 1963, aunque también es interpretada en una escena por Isabella Rossellini. La brillante banda sonora incluye joyas como "Love Letters" de Ketty Lester o "Walk Away" de Tom Waits, aunque la palma se la lleva la escena en la que Dean Stockwell hace un emocionado playback del "In Dreams" de Roy Orbison, además esta película ayudó a relanzar la carrera tanto de Orbison, como de otro de los interpretes de film, el mítico Dennis Hopper.


Los siguientes trabajos de Lynch le acomodarian en su estatus de director perturbador, capaz de enganchar al público con su universo particular,un espacio en el que la música añade una dimensión extra a la experiencia del espectador. El gran éxito le llegaría con una serie de televisión, "Twin Peaks", el mítico tema central escrito por Badalamenti es utilizado de maneras diversas para reforzar la tensión, apoyado en algunos fragmentos por la voz sugerente de Julee Cruise, el resultado es un gótico moderno de una belleza incómoda. El trabajo mas "rockero" llegaría en 1990, con una de mis preferidas "Corazón salvaje", una fábula inclasificable sobre dos forajidos basada en una novela de Barry Gifford, en la banda sonora se mezclan clásicos de Elvis, interpretados por Nicolas Cage, el "Baby Please Don't Go" de Them, o temas de Gene Vincent, Koko Taylor y por supuesto el californiano Chris Isaak, quien aparece con dos canciones en la BSO, destacandose protagonista absoluto "Wicked Game" extraido de su tercer album "Heart Shaped World", cuyo videoclip había sido dirigido por el propio Lynch.



Luego vendrían "Carretera perdida" (1997) un film con una BSO para los amantes del Rock potente y distorsionado en el que se cruzan Marilyn Manson, Rammstein, David Bowie, Lou Reed, Nine Inch Nails, e incluso Antonio Carlos Jobim. Sus siguientes años son una imparable catarata de proyectos, "Una historia verdadera" (1999), alguna serie, películas para canales de tv documentales, cortos, producción de discos y películas de otros directores, hasta que llegamos a 2001. Es el año de "Mulholland Drive", en realidad un proyecto televisivo para la ABC, un piloto para una serie que no cuajó y que Lynch reconvirtió en largometraje que recibiría el premio al mejor director en el Festival de Cannes y una nominación al Oscar ese mismo año. Un film onírico, lleno de enigmas e interpretaciones en el que la música tiene un papel fundamental, destaca especialmente la versión del "Crying" de Roy Orbison, interpretada en castellano por Rebekah Del Rio, y algun tema sesentero de que destaco, por su belleza y por la escena en sí el "I`ve Told Every Little Star" de Linda Scott.

El cine de David Lynch no está dirigido a un público que guste de historias sencillas, o que le den todas las explicaciones de la trama, está mas bien dirigido al espectador perspicaz, capaz de investigar en las imágenes del film, buscando conexiones visuales y sonoras para enarbolar su propia teoría. O tal vez sólo sea un viaje, en el que hay que dejarse llevar, enredarse en el laberinto de su trama y empaparse de su espiritu. Gran parte del particular estilo visual de los films de Lynch es su aporte sonoro, y mas allá del Score, la elección de los temas que marcan un lugar o una situación determinada. Cada uno de sus films son fiesta audiovisual, muy distintas entre sí, pero con un espíritu hermanador, el talento inquietante y único de David Lynch.

jueves, 2 de junio de 2011

George Thorogood "and the Delaware Destroyers"



Recuerdo que tenía veinte años cuando me fui de casa, a la aventura, sin trabajo fijo, ni contrato, ni coche ni nada (eran otros tiempos ¿?). Vivía de alquiler junto a mi primo en un piso genial en el mismo centro de Valencia, tabajaba de D.J., camarero y encargado en un emblemático un local de copas de la noche levantina. Mi primo y yo somos unos fanáticos coleccionistas de música, él ademas, es un músico excepcional, recuerdo que cada viernes repetíamos el mismo "ritual de preparación", antes de ir al trabajo, un curro que, ademas, era una fiesta continua. Mientras nos esforzábamos por no quemar la ropa con la plancha, limpiabamos nuestras botas, nos duchabamos y perfumabamos adecuadamente (según presupuesto mensual)...nos regalábamos los oídos con un invariable surtido de temas que preparaban nuestro ánimo para la gran noche que estaba a punto de llegar, entre los vinilos que nunca fallaban en el plato, se encontraban "Rock this Town" de Stray Cats, "Si, si, nena" de Bruno Lomas o "Adrenalina" de los Rebeldes... y en las ocasiones en las que la noche prometía ser especial, un tema nos daba el punto de chulería y estilo que necesitabamos antes de salir de casa, aquel tema, aun sonando en un radio-casette de coche y entonado por mi inglés aprendido de chapurrear viejas canciones, marcó profundamente una de las épocas mas divertidas y emocionantes de mi juventud. Aquella canción influiría también una generación de Rockeros y, como pasó en 1968 con "Born to be Wild" de los Canadienses Steppenwolf, se convertiría en banda sónora obligatoria para cualquier imagen de moteros, chupas de cuero y rockeros en general, os hablo evidentemente de "Bad to the bone" y de sus artifices "George Thorogood and the Delaware Destroyers"...

De la vida privada y personad de George Thorogood no se conoce demasiado, el artista guarda con celo todo lo relativo a su intimidad y tan sólo han trascendido algunos apuntes biogáficos, intentando respetar al máximo esta premisa, vamos a dibujar el perfil de este gran músico estadounidense. George llegó a este mundo en Naamns Manor, un barrio de las afueras de Wilmington (Delaware) a principios de 1950, nacido el tercero de cinco hermanos, al joven George siempre le interesó la música, aunque no particularmente el Blues, se crió escuchando Rock & Roll, siempre fue un buen deportista, en especial destacaba en el béisbol, deporte al que se dedica semi-profesionalmente a principios de los 70. Unos años antes había vivido una experiencia que le combaría la vida, acude junto a unos amigos a ver una grabación del bluesman John Paul Hammond en Chicago, a partir de ese momento su concepto de la música cambia radicalmente y comienza a soñar un estilo propio. Tres años mas tarde, junto a Michael Levine al bajo y Jeff Simon a la batería, forma "the Delaware Destroyers".






Comienzan a abrirse camino en el mundo de la música con claras influencias de gente como Willie Dixon, Muddy Waters, Howlin' Wolf, Chuck Berry o John Lee Hooker, aunque su sonido tiene un sello propio, un dinamismo y una potencia endiablada, que fusiona el Blues y el Rock de manera contundente. A mediados de 1974 ya se habían recorrido todo el circuito de locales de Rock y Blues desde Delaware hasta Boston, donde deciden establecerse con la intención de colar sus maquetas en alguna discográfica. En una de aquellas actuaciones consiguen llamar la atención del productor John Forwad, que les consigue un contrato con Rounders Records, y así graban su primer álbum homónimo "George Thorogood & The Destroyers" , aunque se registró en 1975 no se pondrá a la venta hasta dos años después, las razones de este retraso se atribuyen a diversos factores, problemas, algunos cuentan que a George no le gustaba la portada, otros que la compañía no lo veía claro, y otros que el sonido del bajo no era bueno...bien, es posible, ya que Michael Levine es sustituido durante este periodo por otro músico más contundente, Bill Blough. Este disco incluye una genial versión de un tema que popularizó John Lee Hooker en 1966 "One bourdon, one scotch, one beer", y que fue incluido en un capítulo de "los Simpsons", aumentando así la popularidad del grupo.

Con su siguiente disco "Move it over" la banda consolida su potente sonido, consiguen entrar en las listas de éxitos, su fama comienza a llegar a Europa e incluso alcanzan el disco de oro. Con la incorporación en 1980 del prestigioso saxofonista Hank "Hurricane" Carter, la banda da un paso mas allá, alcanzando un nivel de vigor y calidad sonora impresionantes. La popularidad les lleva a una gira maratoniana de 50 días en 50 estados, donde llenaron en todas y cada una de las actuaciones. Tal éxito llama poderosamente la atención de una de las "majors", la poderosa EMI, que les graba el que será su trabajo más recordado "Bad to the bone" (1982), en manos de una gran compañía las cosas van de otra manera, el video de "Bad to..." se emite diariamente en la MTV, además de incorporar el tema en la BSO de la película "Christine" (John Carpenter, 1983), lo que les lleva a la cima de la popularidad de manera vertiginosa, manteniendose durante un año completo entre los más vendidos, años después y con otro film ("Terminator 2, Judgment day", James Cameron 1990) el mítico tema pasa ser definitivamente parte de la historia de la música y del cine.

A partir de ese momento, y hasta nuestros días, la banda graba un disco cada dos o tres años, sin prisas, siempre combinando los viejos clásicos del blues y el rock junto a una estupenda remesa de temas propios, acompañandose en diversas ocasiones de grandes músicos como Albert Collins, Bo Diddley, J. Lee Hooker...Combinando su personal estilo tanto en el Blues, el Rock, el Boogie o incluso el Country, despues de tantos años conserva ese "feeling" alucinante que hizo de su profunda y rota voz, una estrella algo fuera de lo comercial, un talento único y, aunque popular, un desconocido. Tras 23 años en the Destroyers, Hank Carter abandonó el grupo, por razones personales...sin embargo desde su web anuncia unas memorias donde va a contar las miserias, envidias, amores, odios y traiciones que esconde la banda....nos mantendremos a la espera.
En cuanto a George, se sabe que le gusta la cerveza, el whisky, aunque no en exceso (lleva una vida "sana" para un músico), la vida familiar y por supuesto el béisbol. Que George Thorogood es un gran artista no cabe duda, tal vez si fuera un drogadicto, un "rebelde" o hubiera muerto en trágicas circunstancias, hoy sería un mito como lo es Stevie Ray Vaughan, o Jimmy Hendrix, pero sigue vivo y en activo, quizás esto no sea propio de una Rock-Star, pero nosotros se lo agradecemos... enormemente...




jueves, 26 de mayo de 2011

Cine y música (1) "Quentin Tarantino"




Me declaro un profundo admirador del Arte en todas sus vertientes, escultura, pintura, comic, literatura, fotografía...Cuando estudiaba diseño gráfico, disfrutaba con la historia del Arte (aunque luego fotocopiaba los exquisitos apuntes de una compañera mas aplicada que yo, un saludo Lola). Durante ese tiempo descubrí que me interesaba más las obras de los artistas si conocía su vida, sus motivaciones y la época en la que desarrollaba su trabajo, quizá por eso en este blog os invito a recuperar grandes temas a través de los personajes que les dieron voz.Pero el cine es otra cosa, aunque no es muy distinto a un lienzo, una obra intemporal que puede narrar una historia contemporanea, o no, con unos personajes llenos de matices, realizado en un momento histórico concreto que pudo haber influido en el resultado final, y al frente de todo, el artista, el director. Pero el septimo arte conjuga varias disciplinas en un lenguaje único, narrativa, color, composición, plasticidad, ritmo, interpretación... que son profundamente remarcadas cuando se elige una Banda Sonora adecuada.



Una buena BSO puede incrementar la emoción, estimular la imaginacion y poner todos tus sentidos en el mismo centro del celuloide. Hay grandes compositores que se pueden considerar verdaderos genios en el arte de componer música para contar historias, pero también hay directores con una especial habilidad para elegir, entre los cientos de millones de temas que pasaron por sus oídos, aquellos ocho o diez que van a ensamblar y a dotar de un estilo propio la imágenes que ellos mismos han creado, haciendo que determinadas escenas queden grabadas a fuego gracias a una canción, y a su vez que cada vez que escuches esa misma canción, recuperes en tu memoria aquellas imágenes. Entre los maestros de este arte o género, hay uno que destaca por méritos propios, os hablo, por supuesto, de Quentin Tarantino.

Tarantino es un tipo extraño, inteligente, manipulador, que sabe cómo reforzar la fuerza de sus escenas con grandes canciones, haciendo que parezcan haber sido escritas expresamente para ellas. Para mi, sus mejores trabajos, tanto cinematograficos como "musicales" se centran en sus dos primeros films,"Reservoir Dogs" y "Pulp Fiction", marcaron un antes y un después tanto en el lenguaje cinematográfico, como en la manera de aplicar un Soundtrack con estilo y puntería. Él mismo comenta que su método para dar personalidad a sus films se basa en diseñar la escena de inicio, los créditos iniciales, una vez elegida la forma y el tema, tan sólo queda rebuscar entre su propia colección de discos las canciones que darán ritmo a la película, teniendo en mente la escena inicial.




Para su debut oficial como director cinematográfico, "Reservoir dogs" (1992), Quentin decidió utilizar música de los 70, que mayoritariamente se introducía en el film a través de la omnipresente voz de Super K-Billy y su emisora de radio, voz que queda incluida en la BSO de la película, así como varios fragmentos de los diálogos. Los títulos de crédito de esta película son el ejemplo máximo de su peculiar método, una de las mejores escenas de inicio del cine moderno, acompañada de "Little Green Bag" del músico Neerlandés George Baker Selection, que sella a la perfección la escena inicial (un ingenioso dialogo sobre el significado de "Like a Virgin" de Madonna) , rematado con los protagonistas avanzando por la calle, una escena imitada hasta la saciedad en publicidad y televisión, que además marca las pautas del inconfundible sello de Tarantino. Posiblemente el oto gran tema/escena de la película sea el sádico baile de Michael Madsen a ritmo de "Stuck in the Middle With You" de los escoceses Stealers Wheel (grupo que posiblemente nadie recordaba hasta después del estreno de esta peli).

Su segundo y más recordado largometraje consiguió la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1994 y el Oscar al mejor guión original, "Pulp Fiction" (1994), un éxito internacional que relanzó las carreras de algunos de sus interpretes, y es, sin duda, uno de los clásicos modernos del cine. Evidentemente, y cómo a Quentin le gusta tener el control absoluto de todos los detalles de sus producciones, no podía delegar la BSO a un compositor, y esa elección hizo de esta ecléctica selección un éxito absoluto de ventas . Cada canción de la película está elegida para reforzar las pequeñas historias que componen este mosaico que es "Pulp Fiction", y cada una es una experiencia única. Es difícil destacar un tema, pero posiblemente mi favorito sea la escena de Uma Thurman, sensual, a punto de cometer un error fatal a ritmo de la versión del clásico de Neil Diamond: "Girl, You'll Be A Woman Soon" interpretado por el grupo de Chicago Urge Overkill. Aunque, como ya he dicho, esta BSO es una verdadera joya musical, una curiosa mezcolanza de estilos y sonidos, que incluye un verdadero clásico como "You never can tell" de Chuck Berry, que vayas donde vayas tooodo el mundo bailará como Thurman y Travolta en la película, o el increíble clásico "Son of a Preacher Man " interpretado por la gran Dusty Springfield, en el inicio de la cita de dos de los personajes. Sin olvidar la magnifica introducción del clasicazo de Al Green "let's stay together" en una de las escenas que configuran el hilo argumental de la historia del personaje interpretado por Bruce Willis.




El siguiente trabajo cinematográfico de Quentin fue un modesto homenaje al cine Blaxploitation, (policiacos de afroamericanos, muy populares en los 70), Jackie Brown (1997) , aunque recibió criticas favorables fue un leve fracaso comercial, que hizo pronosticar a mas de uno el prematuro final del cineasta. Particularmente, opino que es un trabajo apresurado, correcto, personal, pero falto del humor y ritmo de sus dos primeros filmes, la BSO tampoco es de mis favoritas, se nutre principalmente de temas Funk y Soul de los 70, muy apropiados para el espíritu de la peli, y tal vez destacaría el "Across 110th Street" de Bobby Womack.

El resurgir llegó con un estupendo y acelerado diptico de acción, que homenajea al cine de artes marciales, con sus clichés, venganzas y personajes sacados de videojuegos: Kil Bill Vol 1 y 2 (2003 / 2004). Tanto la peli como su banda sonora es un puro divertimento, kunfú, escenas de cómic, peleas imposibles y por fin algo parecido a una partitura, un Score escrito ex profeso por su amigo Robert Rodriguez y RZA, y por supuesto otro montón de temas pop elegidos particularmente para la ocasión por el propio Tarantino. Los Soundtrack's son tan largos y lisérgicos como sus películas, en ellos encontramos clásicos como Quincy Jones, Ennio Morricone, Isaac Hayes o Johnny Cash, pero la palma se la lleva Nancy Sinatra, y su versión del "Bang Bang (My Baby Shot Me Down)" un tema perfectamente integrado en las imágenes que dotan la escena de un tono especial. Tal vez, el "Goodnight Moon" de Shivaree, la fantástica pelea a ritmo de la Suite de "Don't Let Me Be Misunderstood" de Santa Esmeralda y la "Malageña salerosa" del grupo de Rodriguez: Chingón, sean otros momentos a destacar, una película extraña y una combinación de música curiosa, pero que funciona de una manera precisa y espectacular.




Finalmente está Death Proof (2007), otro divertimento pensado como una doble sesión, homenaje al cine fantastico de bajo presupuesto o slasher de los 70 y 80, con un invitado de excepción, Kurt Russell (es uno de mis preferidos) la estrella de las mejores películas del gran gurú del género, John Carpenter. La experiencia de escuchar esta banda sonora es comparable (y paralela) a la de disfrutar de el film, las hazañas de un doble psicopata a bordo de un coche indestructible. Los temas están cuidadosa y acertadamente escogidos, Joe Tex, Eddie Floyd, T-Rex, Pino Donaggio... pero yo destacaría el éxito de the Coasters en 1956 "Down In Mexico", la preciosa versión de "Baby it´s you" de Smith y por supuesto "Chick Habit" de April March, que es en realidad una versión de “Laisser Tomber Les Filles”, un famoso tema que Serge Gainsbourg compuso para France Gall en 1964.


De Inglourious Basterds (2009) no puedo hablaros, por que no la he visto, sé que la partitura debía de haberla compuesto Ennio Morricone y finalmente, por problemas de agenda, no pudo ser. Así que Tarantino introdujo algunos temas clásicos del compositor italiano, junto a clásicos como "The Green Leaves Of Summer" de Nick Perito, e incluso combina alguna escena con un tema de David Bowie y un funk de Billy Preston...pero como ya he dicho, todavía no la he visto y no me atrevo a dar una opinión.




Tarantino ha declarado en muchas ocasiones su amor por la música y su obsesión por la elección de las canciones de sus películas, así como su afán coleccionista de todo tipo de discos, considerando estos como una parte importante de la producción de su cine. Su estilo cinematográfico bebe directamente y sin esconderse de gente como Sam Peckinpah, Douglas Sirk, Dario Argento, Brian De Palma, Sergio Leone, Howard Hawks, Akira Kurosawa...y basa su estilo en largas secuencias en tension, que en si mismas son como pequeñas historias dentro del conjunto, por eso tambien tiene detractores, que consideran sus películas una amalgama de altibajos. Lo que no se puede negar es que rezuma cine por todos sus poros, y que además es considerado por los amantes de la música como "otra" estrella del Rock...Bienvenido al firmamento mr. Tarantino ...


jueves, 19 de mayo de 2011

B.B. king "A short history of the Blues"

Alguien dijo algún día, que el blues, no era mas que un hombre dolido pensando en la mujer con la que estuvo alguna vez. El sonido del alma chirriando cuando es acosada por el dolor; un lamento en forma de canción.
Mis aptitudes para la música son absolutamente nulas (ale! ya lo he dicho), puedo acompañar un tema golpeando con los nudillos sobre una mesa, o imitar (sin nada entre las manos) el rasgueo de una guitarra mientras suena algún estupendo sólo...hasta ahí llego, sí, es triste, lo sé, por eso la envidia me dominó cuando vi por primera vez en directo a nuestro personaje de hoy. Lo suyo es un Don natural, sobre el escenario su guitarra se convierte en una extensión natural de su cuerpo, nunca vi a nadie disfrutar más tocando. Debe ser fantástico tener un don como ese, sus astutos dedos se imantan sobre las cuerdas para hacernos sentir felices y llenos. Un genio de la música, si existe una verdadera estrella del Blues, ese es él, transmite como nadie ese patrón de doce compases en el que se basa el Flamenco de los negros americanos, y además disfruta con ello como nadie. He visto pocas expresiones de satisfacción como la de B.B. King mientras acaricia con sus dedos a su "Lucille"...

Corría el año 1925 cuando Riley B. King llegó a este mundo, en medio de una plantación en el delta del Mississippi, sus padres, Albert y Nora, eran braceros en las tierras de cultivo. Como muchas otras estrellas su primer acercamiento a la música fue a trabes de la iglesia, tanto su madre como su abuela eran muy religiosas, así que acostumbraban a llevar regularmente al pequeño Riley a la iglesia de Klimicheal, donde el pastor usaba la música como medio de unión con su congregación. King quedó fascinado al ver al pastor tocando su guitarra, así que le convenció para que le enseñase a tocar y así poder acompañarle en los servicios religiosos.




Un documento genial (algo largo, eso sí) donde se aprecia la genialidad de King hace mas de 40 años

En aquel momento el Delta Blues estaba en su apogeo, junto al de Texas y el Piedmont, reflejando en su sonido el lamento y la idiosincrasia del hombre negro, libre para ir de aquí para allá, el "hobo", vagabundeando y disfrutando de la vida cuando todo va bien y trabajando temporalmente cuando las cosas se ponen feas, y vaya si se pusieron, en 1929, una debastadora caída de la bolsa propició la mayor crisis económica de los USA. Con tanto problema, el blues rural, considerado como el de los analfabetos, apasionado, aspero, enérgico, insistente y algo repetitivo, empezó a decaer. A Riley le gustaba aquel sonido, aunque no lo suficiente.

A finales de la década de los 30, mientras trabajaba para una familia blanca, King consiguió ahorrar lo suficiente para su primera guitarra, cuando la tuvo entre sus manos un nuevo mundo se abrió ante sus ojos. A principios de 1943, mientras trabaja como recolector y tractorista en Indianola, forma su primer grupo musical, un coro de cinco voces masculinas ("The Famous St. John's Gospel Singers") a los que King acompañaba con su guitarra. Cuando reune unos cuantos dólares decide mudarse a Memphis, donde los Bluesman del delta habían ido emigrando debido a la gran depresión, allí, como en Chicago, estaba naciendo un nuevo Blues, basado en guitarras amplificadas, harmónica y una sección rítmica de bajo y batería, además de imperar un nuevo concepto melódico mucho mas complejo y elaborado.


Con este tema escrito por Lowell Fulson se mantuvo varias semanas en el Nº 1 en 1952

Una vez en Memphis, Riley se instala en casa de su primo Bukka, un músico de blues que se buscaba la vida por los alrededores, y junto a él, en improvisadas sesiones, aprende desde a sostener la guitarra a "frasear" con las notas, en pocos meses Riley ya toca sólo y empieza a ganarse la vida como músico junto a otros bluesman de la zona. Un buen día coincide con un viejo conocido de Indianola, Sonny Boy, que hacía las veces de disck jockey en un programa de blues, le convence para que le deje tocar un tema durante su emision, y Sonny acepta. Tras presentarlo como un nuevo talento, la emisora se colapsó por el aluvión de llamadas de los oyentes, así que deciden organizar un evento para dar a conocer al muchacho. El lugar elegido fue uno de los mas prestigiosos de la zona, el Salón de Miss Annie, que llenaron hasta los topes, así que la propietaria pide al joven King que toque con regularidad en el local, pero a cambio, Riley debe seguir promocionandose por las emisoras radiofónicas, tal vez esta petición ayudaría a King a entender y manejar el valor de los medios. En la WDIA (la radio mas popular para la comunidad negra) consiguió tocar durante diez minutos a cambio de introducir en medio el mensaje del patrocinador, un tónico milagroso para la salud (así debía ser pues tenía un 12% de alcohol), la frase de King: "Pepticon, Pepticon, es bueno seguro. Se puede conseguir en cualquier lugar de su vecindario....", se hizo tremendamente popular y tambien King, que pasó a ser conocido como "el chico Pepticon".

Su popularidad iba en aumento así que decidió que necesitaba un nombre mas comercial, así que adoptó el de "Beale Street Blues Boy", nombre que usaba mientras ejercía también como D.J y posteriormenteel de "Blues Boy King" que con el tiempo acabará comprimiendose en su actual B.B. King. En 1949 graba su primer sencillo para Bullet Recording & T.C, que causa sensacion en el "circuito" Blues, así que es fichado por 10 años por una compañía mayor (Modern), algunos de sus primeros temas son producidos por Sam Phillips, que luego fundaría Sun Records. Durante la década de los cincuenta el Blues de Chicago estaba en auge, gracias a Chess Records y gente como Little Walter, Willie Dixon, Howlin' Wolf o Muddy Waters, King se deja llevar rapidamente por esta línea aunque va marcando su propio estilo, caracterizado por una complejo "fraseo", lleno de curvas imposibles y un inconfundible vibrato en su mano izquierda. Es durante esta época cuando ocurre una anécdota "histórica", durante una actuación en un club de Arkansas, algunos de los espectadores comienzan una pelea que provoca la caída de una estufa de queroseno, la sala comienza a arder con rapidez y B.B. huye del local entre la multitud, de repente se da cuenta que se ha dejado atrás su amada guitarra, así que decide volver a aquel infierno y rescatar (y salvar la vida) milagrosamente a su amado instrumento. Cuando se enteró que el comienzo de aquel alboroto había sido una disputa entre dos hombres por una chica, decidió que a partir de aquel momento sus guitarras ( mayoritariamente Gibson, aunque tambien ha tocado Fender Telecaster) se llamarían como aquella mujer "Lucille", como recordatorio de las estupideces que los hombres pueden hacer por una mujer.



Con la aparición del Rock, y músicos como Chuck Berry, Little Richard o Fats Domino, las barreras raciales y los prejuicios musicales comenzaron a caer, incluso Elvis cantaba temas de Lowell Fulson!, con este panorama la carrera de King fue en ascenso continuo, su prestigio alcanzó todo aquel rincón del planeta donde se apreciaba la buena música. Comenzó a hacer apariciones televisivas para intentar ampliar su público y el efecto fue inmediato, al igual que John Lee Hooker toca con musicos jovenes para mantenerse al día ( ¿o quizás por que le guste? ) . Durante mas de sesenta años de carrera ha trabajado con casi toda la industria, nunca tiene prejuicios, si le gusta algo y está en su sintonía, lo hace, ha recibido cerca de 20 Grammy's, entrado en el Salón de la fama del Rock & Roll, recibido la Medalla Presidencial de las Artes de Estados Unidos... Ha tocado con U2, Eric Clapton, Ike & Tina, Gary Moore, Albert King, Phil Collins, Stevie Ray Vaughan, John Mayer, Joan Baez, Buddy Guy, Stevie Wonder...y una interminable lista de artistas de distinto calibre, pero sobre todo con Frank Sinatra, de quien se declara ferviente admirador, y del que ha confesado que durante años, cada noche escuchaba el album "In the Wee Small Hours" para irse a dormir. En 1991 abrió su propio local, el BB King's Blues Club, del que se han creado un monton de sucursales por todos los Estados Unidos, mientras, sigue haciendo mas de un centenar de conciertos por todo el mundo y colaborando con todo aquel que tenga una buena propuesta musical. Diabetico desde los 50 años, conocido jugador, piloto licenciado, vegetariano, abstemio y no fumador, se ha casado mas de seis veces y (se dice) que tiene unos 15 hijos, ademas encabezar una cruzada para que la música se enseñe en todos los colegios americanos...todo un personaje.

Lleva como Rey del Blues desde hace más de medio siglo, sin embargo la corona se mantiene firme sobre su cabeza. Ligero con sus dedos, su música no ha hecho más que mejorar como un buen vino. El tiempo no tiene efecto negativo sobre él, todo lo contrario, con los años se ha hecho mas popular, mas sabio, mas apreciado y mas humilde. Mientras se suba a cualquier escenario de cualquier país, o visite una televisión, un festival o un estudio de grabación, B.B. King seguirá creciendo como músico, y es que "er Bibi" (como lo llama su amigo Raimundo Amador) está tan vivo como la música que interpreta, y nosotros encantados de disfrutar del ultimo y mas genuino bluesman que pisa la faz de nuestro planeta musical...

jueves, 5 de mayo de 2011

Eddie Cochran "Summertime blues"



La gira estaba resultando un éxito, los fans británicos adoraban al rockero rubio y al rebelde de cuero negro, los dos muchachos se habían convertido en grandes amigos, casi dos hermanos. La novia del primero, una joven compositora de talento, había venido desde los Estados Unidos para acompañar a los chicos en su gira durante una semana. Decidieron coger un taxi para llegar a Londres, un Ford Consul del 59, suficientemente grande para los tres jóvenes y la guitarra Gretsch 6129 del chico rubio, primero entró la chica, luego su novio y finalmente el otro joven, que había empezado a sentir molestias en una vieja lesión. El taxista, un tal George Martin, de 19 años, tal vez reconoció a los músicos americanos y decidió demostrar que él tambien era un rebelde, tal vez, quizás sólo fue mala suerte, pero el hecho es que el coche circulaba demasiado rápido cuando sufrió un reventón, el vehículo derrapa y acaba estrellándose contra una farola. La muchacha y el conductor sufren heridas leves, el joven moreno sufre heridas de diversa consideración en la parte izquierda de su cuerpo, pero la peor parte se la lleva el rockero rubio, sentado en el centro, atraviesa el parabrisas con la cabeza y su cuerpo rueda durante mas de 200 metros. La joven, Sharon Sheeley, da vueltas al maltrecho vehículo preguntando ¿donde está Eddie?, es su amigo, Gene Vincent quien lo encuentra, al llegar la ambulancia, lo tiene entre sus brazos. Eddie Cochran fallecería el domingo 17 de Abril de 1960, tras largas horas de operaciones en un vano intento de salvarle la vida, paradojicamente su mayor éxito en aquel momento era un tema llamado " Three steps to heaven" (Tres pasos hacia el cielo)...aquel domingo de Pascua está tachado y roto en el calendario del Rock.

Edward Ray Cochrane nació en Albert Lea, Minnesota en 1938, desde pequeño quiere ser músico, primero quiere tocar la batería en la banda de la escuela, pero lo cambia por el trombón, con lo que no le va muy bien, finalmente es su hermano mayor Bill es quien enseña a Eddie los primeros acordes con su guitarra. La gran depresión obliga a la familia de Eddie (los padres Frank y Alice, y sus hermanos Bill, Bob, Patty y Gloria) a moverse hacia el norte en busca de nuevas posibilidades, en dos coches hasta arriba de maletas y trastos, el pequeño se aferra a su guitarra como su única posesión necesaria, a finales de los 40 se instalan en California.




En 1951, en Bells Gardens, conoce a otro muchacho con quien comparte las mismas inquietudes musicales, Conrad “Connie” Smith toca el contrabajo y comienzan juntos a tocar y cantar, hacia 1953 junto a otro muchacho forman un trío que ensaya regularmente en una tienda de música local. Comienzan a tocar en fiestas y aperturas de negocios para conseguir experiencia y algo de pasta. Cuando consigue ahorrar un poco, el propietario de aquella tienda de música, Bert Keither, le vende a buen precio su lejendaria guitarra Gretsch. En 1954 conoce a Hank Cochran, un letrista y músico de Hillbilly que andaba tocando por los clubs de la zona, Eddie abandona definitivamente los estudios (tiene 16 años) y comienza a tocar con Hank, aprovechando la coincidencia de sus apellidos y que en aquel momento los dúos fraternales estaban de moda (en especial en el Country), deciden llamarse "The Cochran Brothers".

Eddie se convierte en un músico de sesión para otros, pero mientras compone sus propios temas, entonces conoce a Jerry Capehart, un aspirante a compositor que se convertirá en su futuro mánager y productor, insiste al muchacho que deje el Hillbilly, que se dedique al rock. Junto a Jerry graban diverso material, en el que se incluye algún tema de primitivo rockabilly como "Fool's paradise" o "Tired and sleepy", finalmente cada "Cochran" toma su camino y Eddie graba un tema "Skinny Jim" que Jerry mueve por todas las radios y discográficas, finalmente Liberty se interesa por el muchacho, graba su primer single con "Twenty flight Rock" como cara A, no es un gran éxito, pero tiene buena acogida y le consigue una participacion en el film The girl can’t help it (1956, Frank Tashlin) junto a estrellas como Little Richard, Fats Domino o Gene Vincent. Esta película, junto a su siguiente single "Sittin’ in the balcony" lanzan definitivamente la carrera del muchacho, aunque es criticado por algunos por ser considerado una "copia" de Elvis, nada mas lejos de la verdad.

Comienza una serie de conciertos junto a Chuck Berry, los Everly Brother y Buddy Holly, con quien entabla una gran amistad. Durante esta gira Cochran toca sin cesar un Riff de guitarra que le ronda por la cabeza, finalmente y con ayuda de Jerry construye un tema en torno a aquello, "Summertime blues" llegará al número 8 de las listas y le abriría las puertas a Europa. En 1959 está en la cima del éxito, un montón de conciertos, es invitado de nuevo a girar con Buddy Holly, pero una nueva incursión cinematográfica "Go Johnny go" (Paul Landres 1959) se lo impide. Durante esta gira Holly, Big Bopper y Ritchie Valens fallecen en un trágico (y mítico) accidente aéreo. La muerte de su amigo impacta duramente en Eddie, que cae en una depresión, pero graba un tema cuya recaudación se dedicará a ayudar a la familias de los tres músicos: "Three stars".

Ese mismo año viaja junto a su colega Vincent, los Everly Brothers (en esta gira le quita la novia a Phil Everly, Sharon Sheeley) y Duane Eddie al Reino Unido, donde es recibido como una gran estrella. Tras un corto descanso en casa y un par de apariciones televisivas, regresa a Londres, donde fallece con tan sólo 21 años, marcando la carrera y vida de los demás integrantes de aquel vehículo, Vincent nunca volverá a ser el mismo y acabará en una espiral autodestructiva, Sharon cae en una depresión de la que sale gracias a una amiga, Jackie DeShannon, con la que comienza a componer grandes temas, y finalmente el taxista, que fue detenido y condenado a 6 meses de prisión, retirandosele la licencia durante 15 años por conducción temeraria.

La influencia de Cochran en la historia de la música es enorme, a pesar de no tener grandes éxitos, Eddie es la figura clave del Rockabilly, su imagen, su vibrante voz y su ritmo son el reflejo en el que se han mirado músicos de diverso calibre, quizás el más obvio sea Brian Setzer, pero sus temas han sido versionados por gente como T-Rex, Beach Boys, the Who, Van Halen, Sex Pistols... Vitalista y enérgico, icono del adolescente rebelde e inconformista, músico genial e interprete único, otro mito cuya luz se apagó demasiado pronto, la historia de la música se nutre en exceso de historias como la de Eddie Cochran...mito entre mitos.