jueves, 10 de mayo de 2012

Musica entre rejas (1ª Parte)






... Y es que el universo carcelario ha sido una gran fuente de inspiración para músicos de distinta índole y procedencia, bueno en general, las prisiones, los condenados (justa e injustamente), sus historias, la privación de libertad, la pena de muerte...y en definitiva todo lo relacionado con la delincuencia, ha generado un buen puñado de canciones. Algunas de ellas incluso se gestaron dentro de estas mismas prisiones, en el mundo del Blues se cuentan por cientos los temas creados por los presos de color de principio del siglo XX, obligados a trabajar encadenados en los cultivos de algún hacendado del sur de Mississippi. Por el lado del Country pasa algo parecido, forajidos, condenados a muerte por crímenes pasionales, honrados padres de familia condenados a muerte por robar para alimentar a su prole en la época de la "gran depresión" americana... En definitiva un gran caldo de cultivo para las grandes historias, intentaremos hacer un repaso de los más significativos de estos temas, haciendo especial hincapié en aquellos que (a mi parecer) esconden una historia mas o menos interesante. Así que como diría el gran Berlanga....Todos a la cárcel!.

 Se cree que se originó entre los reclusos de los estados del sur de Norteamérica, su autoría por tanto se pierde en la noche de los tiempos. Nos tenemos que remontar a principios de siglo para encontrar las primeras grabaciones, mas concretamente a 1905 (Howard Odum), 1926 (Dave Cutrell) y a 1927 (Sam Collins). Aunque sería en la siguiente década cuando lograría alcanzar mayor repercusión. Huddie William "Lead Belly" Ledbetter había decidido sacarle el mayor jugo posible a la vida, le gustaban las broncas, el alcohol, las mujeres y las armas. Con 15 años ya empuñaba su propio revolver, así que su fanfarronería pronto le llevo morder el polvo carcelario, su primera condena fue en Texas, asesinar al marido de una prima suya. Pronto vuelve a las andadas y es condenado de nuevo por acuchillar a un tipo blanco en una pelea de bar, pendiente de una ejecución, Ledbetter encontró un nuevo camino, el camino del Blues. Durante su estancia en la Penitenciaría Estatal de Luisiana (mas conocida como Angola), Huddie aprendió los secretos de la guitarra de doce cuerdas, únicamente escuchando las grabaciones del Bluesman Blind Lemon Jefferson. Hasta allí se desplazaron John y Alan Lomax, dos etnomusicólogos que andaban recopilando y grabando temas de los esclavos negros de Texas, Luisiana y Misisipi. Ledbetter les cantó la historia del tren de pasajeros que ilumina la noche del preso y le hace soñar en salir de aquel sitio: "Midnight Special", impresionados, consiguen ablandar el corazón de los mandatarios con la música de Ledbetter, le libran del cadalso, le sacan de la cárcel y le consiguen grabaciones y actuaciones...Y esta es la historia, un tema carcelario grabado por un preso, y en una prisión, una canción que alcanzaría altas cotas de rabia y Rock & Roll en 1969, gracias a la poderosa voz de John Fogerty, al frente de la Creedence Clearwater Revival... pero esa es otra historia.



 Cambiamos completamente de registro, para dirigirnos directamente a 1967, de la mano de uno de los grupos británicos más populares y personales de la década de los 60, The Zombies. Os preguntareis que pintan estos cinco buenos chicos en este post sobre prisiones y condenados. Cierto es que no sufrieron (al menos que yo sepa) las penas carcelarias, sin embargo el que fuera teclista y compositor de los mayores exitos de la banda (Rod Argent), escribió una de las canciones sobre presos mas optimista y original de la historia. "Care of Cell 44" era el tema que abría el tercer y último álbum del quinteto de Hertfordshire, "Odessey and Oracle", un disco recibido muy fríamente por publico y crítica, que fue ganando adeptos con el tiempo (gracias en parte al sorprendente éxito un poco más tarde del tema que cerraba el disco, "Time of the Season"), finalmente se ha convertido en un "disco de culto" , mientras que "Care of Cell 44" fue ganando popularidad y ha sido objeto de diversas versiones en distintas décadas. La mayoría de los temas sobre reclusos hablan de presos que desean reencontrarse con su chica cuando sea liberado, o como la esta sufre mientras su hombre se pudre en prisión, "Care of Cell 44" es todo lo contrario, partiendo de un estilo pop sinfónico, y narrado en primera persona, la letra nos introduce entre las líneas de una carta escrita por un joven que espera con ansiedad a su novia, presa, y a punto de ser liberada. El lenguaje utilizado  también rebosa optimismo, huyendo de palabras como condena, encerrada o presa, Argent utiliza eufemismos como "estancia" o "la sala en la que se quedaba en todos los domingos". Un tema especialmente influenciado por el sonido de Brian Wilson (aunque tambien es deudor de Paul McCartney o the Kinks) pero que consigue una identidad propia, muy potente y original, de echo, Argent pensaba que era un tema terriblemente comercial, se equivocó ¿?, ó tal vez el publico no estaba aún preparado...El tiempo le dio la razón...



Vamos a acabar este primer acercamiento a las canciones sobre prisiones con un tema compuesto por un par de reos mientras cumplían condena, además, he de confesaros, que tiene una carga sentimental y personal añadida, os cuento... Fue hace unos 20 años, yo había encontrado un trabajo como DJ y barman en un local de copas de la capital valenciana, mis padres vivían en las afueras, así que era el momento de "abandonar el nido", mientras buscaba un piso acorde a mis posibilidades económicas, fui acogido en el piso de mi (recién casada) hermana, creo que cerca de dos años duró esta situación, y en ese tiempo nació mi sobrina, María. Mi cuñado, gran melómano y entendido, tenía un curioso sistema para dormir a la pequeña, solía poner la aguja del tocadiscos cuidadosamente en el tercer corte de un disco recopilatorio de Sun Records, "Just Walkin' in the Rain" interpretada por The Prisonaires, aquello era infalible, y mientras mi sobrina se dormía placidamente, él me contaba la curiosa historia de esta canción, que yo hoy os amplio un poquito...

Johnny Bragg cumplía condena en la Prisión Estatal de Tennessee en Nashville desde 1943, cuando, con tán solo 17 años había sido declarado culpable de seis cargos de violación. Durante su larga estancia en la cárcel, Bragg decide unirse a dos cantantes de Gospel (Ed Thurman y William Stewart), que cumplian 99 años cada uno por asesinato, al grupo se les une John Drue Jr. (tres años por robo) y Sanders Marcell (de uno a cinco por homicidio involuntario). Una tarde de 1952, Johnny Bragg caminaba por el patio junto a su nuevo colega Robert Riley (robo a mano armada), cuando una inesperada tormenta hizo que la mayor parte de los presos corrieran hacia cubierto, la pareja de amigos siguió paseando como si nada. Mientras conteplaban la lluvia caer, Bragg le dijo a su amigo: " aquí estamos viejo, caminando bajo la lluvia mientras nos preguntamos que estarán haciendo nuestras chicas", Riley, sorprendido, le dijo que aquella podía ser una buena base para una canción, Bragg contestó "de acuerdo, pero te dicto las frases por que yo no sé escribir"... En unos pocos minutos el tema quedó acabado. Un productor radiofónico (Joe Calloway), escuchó al grupo mientras preparaba un noticiario en la prisión, impresionado habló con el Alcaide y le convenció para que los de Sun Recods les grabaran, y así dar a conocer otra faceta de los presos de color. La banda fue trasladada en un furgón de máxima seguridad hasta los estudios de Sam Phillips, allí grabaron un puñado de temas, pero fue "Just Walkin 'in the Rain" la que vendió 50.000 copias. El éxito del grupo les permitió salir "temporalmente" de gira, gracias en parte a que eran los músicos favoritos del gobernador del estado, Frank G. Clemente, quien los invitaba a tocar en su mansión con cierta asiduidad.

La canción fue un éxito años mas tarde en la voz del mítico Johnnie Ray, pero hay que reconocer el merito de estos cinco "prisioneros", que lograron libertad y reconocimiento desde el interior de sus celdas, olvidando su pasado gracias a la música. Cada canción esconde una historia especial, alguna más interesante o profunda que otra, los temas de amor pueden ser bonitos o sensibles, pero tras el dolor y el sufrimiento, en mayor o menor medida, siempre se encuentra el alma desnuda y desgarrada de su autor. Ahora os doy libertad condicional... pero sólo una semana...

jueves, 3 de mayo de 2012

The Puppini Sisters " Wistfully and modernity"








El cine es sin duda una fabrica de sueños, a veces exquisitos, llenos de magia, humor y surrealismo, sueños inspiradores, que, sin pretenderlo provocan brillantes consecuencias en las imaginativas mentes del espectador más creativo. Es el caso de "Les Triplettes de Belleville" ("Bienvenidos a Belleville", Sylvain Chomet, 2003), un hermoso y original film de animación Belga, hecho a la antigua, con una paleta de colores muy bien elegida, mezcla de modernidad y añoranza en sepia. Pero es su descarado homenaje al Jazz de los años 40, con claros homenajes a gente como Josephine Baker, Fred Astaire o Django Reinhardt entre otros, lo que llamó la atención de una joven italiana, nacida en Bolonia en 1967, llamada Marcella Puppini, que tras ver esta película, tuvo claro cual era el rumbo que su carrera artística debía tomar....

  La verdad es que hasta aquel 2003, jamás había pasado por la mente de Marcella tratar de recuperar el espíritu sonoro de los años 40. Tras acabar la carrera de Moda, Marcella se ganaba la vida como gerente de producción para la diseñadora británica  Vivienne Westwood, aunque aquello no terminaba de llenarle, tocaba el piano desde los 5 años y siempre soñó con ser cantante de Opera (por eso se trasladó a Londres). Durante un tiempo cantó por los clubes de la ciudad combinando un repertorio de Jazz y cabaret, la cosa le gustaba, así que en 1999 se matricula en el Trinity College of Music para graduarse en Jazz Performance y Composición. Es allí donde coincide con dos jóvenes con las mismas inquietudes que ella, Stephanie O'Brien y Kate Mullins. Las tres quieren hacer algo juntas, que sea fresco y nuevo, divertido, pero manteniendo el respeto por el Jazz más clásico, sin embargo parece que no dan con la fórmula adecuada. Hasta que llegó "Les Triplettes de Belleville", después de ver aquella película, Marcela llamó a sus amigas, emocionada les anunció: Seremos un trío...seremos The Andrews Sisters!!



 Así de sencillo, a veces no hace falta más para dar con aquello que te ronda la cabeza y no terminas de dar forma, con esa premisa tan directa se ponen manos a la obra. Rebautizadas como The Puppini Sisters, y con las melodías de otras "hermanas" como the Andrews, the Ross o The Boswell Sisters como referencia, comienzan a dar forma a un nuevo estilo, clásico, pero personal y moderno, algo como "swing-pop". Además de interpretar el repertorio clásico de los 40 y 50, deciden dar ese particular toque retro a distintos éxitos actuales, canciones punk, rock o pop que brillan de manera distinta pasadas por el filtro dorado de swing más dicharachero y sexy. Además no descuidan la puesta en escena, invierten un montón de tiempo en estudiar la moda y costumbres de la época. Así crean un estilismo muy cuidado, sin dejar nada a la improvisación, milimétrico en su concepto, que además de un vestuario perfecto, incluye un maquillaje y peluquería que recrea a la perfección el complicado look y da redondez a la increible celebración de "revival", que es The Puppini Sisters, si además añadimos sus preciosas armonías vocales, la cosa no puede fallar.



 Y así fue en 2005 fichan por UCJ (Universal Classics and Jazz), su lanzamiento es un éxito inmediato, su single de debút es una versión de un hit de las Andrew Sisters, "Boogie Woogie Bugle Boy", y su primer disco "Betcha Bottom Dollar" (2006) consiguió rápidamente llegar a "disco de Oro", algo inusual en un mercado musical tan complejo como el actual. Con su segundo disco "The Rise and Fall of Ruby Woo" consiguen consolidar su sitio, codeándose con superventas pop, y demostrando que se puede combinar con clase y elegancia los sonidos de Glen Miller ("In the Mood"), Blondie ("Heart of glass"), Gloria Gaynor ("I Will Survive"), The Smith ("Panic"), The Bangles ("Walk Like an Egyptian"), The Chordettes ("Mr. Sandman"), Renato Carosone ("Tu vuò fà l'americano"), Barry Manilow, Louis Armstrong, Duke Ellington, Beyoncé...sin perder esa particular mirada hacia atrás, esa armonía y musicalidad tan elegante y optimista, que logró dar glamour y esperanza a la juventud americana en plena Segunda Guerra Mundial.

  Carmín rojo profundo, vestidos ceñidos, medias, ligueros, largas pestañas, peinados imposibles y perfectos, rulos, laca...y mucho, mucho Swing. The Puppini Sisters son puro placer para los sentidos, se presentan bellas y encantadoras, al igual que sus canciones. Sus perfectas armonías vocales derrochan frescura, y sus voces son su mayor baza, la mayor parte de sus temas tienen una gran presencia vocal, una delicada desnudez acústica que hace brillar la claridad de su timbre. Un traje hecho a medida, que sólo unas pocas chicas con tanta clase y estilo como estas "hermanas", podría llevar y lucir sobre un escenario en pleno siglo XXI. Un conjunto nó solo atractivo y eficaz, si no también, atrevido y brillante, disfrutarlo, por que esto sólo pasa cada 40 o 50 años....put the music please!!

miércoles, 25 de abril de 2012

Arthur Alexander "(Go to him)"






  Existen personajes indispensables en la historia de la música popular moderna, gente cuya influencia es fundamental y definitoria en la evolución de los distintos géneros musicales. Creadores de talento, cuya especial sensibilidad ha dejado huella en otros artistas posteriores, sin embargo no todos estos músicos gozaron, en su momento, de un reconocimiento adecuado a su talento. Con el tiempo, y gracias a su legado (aunque sea en voces de otros), su figura y popularidad crece, recuperandose como "artista de culto" paro los aficionados a la música. Posiblemente, este pueda ser el caso de nuestro artista de hoy, un grande del Soul y el R&B, que también supo abrir el camino para otros cantantes de color a sonidos, que durante mucho tiempo tuvieron "vetados", como el Country. Un nombre indispensable para entender la música a partir de los años 60, hoy visita nuestro (vuestro) blog, Mr. Arthur Alexander...

  Hijo de un guitarrista semi profesional de Blues, Arthur Alexander Jr. vivió rodeado de música desde que nació el 10 de Mayo de 1940, en Florence, Alabama, un estado segregado del Sur de los EEUU. Esta especial circunstancia le hace convivir con los sonidos "negros" como el Blues slide o bottleneck, que su padre y sus amigos gustaban de interpretar, y los "blancos", como el Country o el Hillbilly, que las emisoras locales programaban para el publico mayoritario. En sus primeros años de colegio, Arthur, se une al coro de Gospel de la iglesia local, en esa época, y siempre con una mente abierta, se empapa de toda clase de influencia musical, intentando capturar para sí mismo, lo mejor de cada una de ellas. En su casa la única música negra que se escuchaba, eran los Blues de su padre o el Gospel, sin embargo en la radio, Arthur, solía disfrutar de gente como Red Foley o Patti Page.



Alexander no sabía tocar ningún instrumento, su principal baza era su elegante voz (algo que John Lennon admiraba, e intentó imitar en más de una ocasión). A mediados de los 50 lideraba su propia banda de Gospel mientras trabaja como botones de un hotel, allí conoce a Tom Stafford, un joven aficionado al R&B que se las daba de letrista. Junto a él comienza a componer temas, evolucionando significativamente hacia el Rock & Roll, pronto aparece en Shows televisivos locales, gracias al buen ojo de productores como Rick Hall. Es precisamente este poductor quien brinda a Arthur (acreditado como "Junior" Alexander) la posibilidad de grabar su primer sencillo "Sally Sue Brown" (Judd Recods 1961) para el sello de Jud Phillips (hermano de otro productor muy famoso, Sam, de Sun Records). Pero habrá que esperar un año más para que Alexander entrara por primera vez en el top USA, fue un tema grabado en Muscle Shoal para Dott Records. El éxito del incombustible tema, "You better move on", que llegó al 24 de las listas, pondría a Arthur en el epicentro de la fama, y le reportaría pingües beneficios. Aquel precursor sonido propició que el lugar donde se realizó aquella grabación, un almacén de tabaco abandonado, reconvertido en estudio de grabación, con el tiempo se convirtiera en uno de los sellos más legendarios de la música pop. Los estudios Fame de Muscle Shoals, toda una "Soul Factory" por la que pasarían estrellas como Etta James, Aretha Franklin, Joe Tex, Wilson Pickett... En especial cuando dos años más tarde los Rolling Stones arrasaran con una arenosa versión de la canción de Alexander ... aunque para ser justos, la banda de Manchester, the Hollies, lo hicieron antes, aunque con un poco menos de suerte...


Ese mismo año se acerca de nuevo al triunfo con composiciones propias, "Go home girl", y en especial, "Anna (go to him)", un tema que llama poderosamente la atención de otro grupo británico, The Beatles, que deciden incluir una estupenda versión del tema en su álbum debut Please Please Me en 1963. Ese mismo año, los Fabfour también graban para la BBC, en una sesión memorable, otro genial de Alexander "Soldier Of Love". Los siguientes años sigue componiendo e interpretando sus temas, aunque nunca más logra acercarse al éxito de "You Better Move On", otros temas suyos gozan de cierta popularidad, interpreta tambien temas de otros, combinando Blues, Country, Soul... "You're The Reason", "I Hang My Head And Cry", "A Shot Of Rhythm And Blues"... A finales de los 60 realiza un buen puñado de extraordinarias grabaciones en el subsidiario Sound Stage Seven de Monument, cuna del mejor country/soul de la época, una joya melódica (para los aficionados a este género) con grandes momentos como "Cry like a baby" o "Glory road". A mediados de los 70 vuelve a acercarse a las listas con un desfasado "Everyday I Have To Cry Some", es su final. Realiza algunos duetos junto a Carl Perkins, y acaba retirandose del negocio, reconvertido en conductor de Autobuses. Finalmente, en 1993, decide retomar su carrera y forma una pequeña banda, tiene un contrato de grabación y todo, pero ese mismo año fallece de un paro cardiaco, tras haber dado un concierto en Nashville, Tennessee.

Por su especial influencia en el pop, en el germen de la "British Invasion", y en la música en general, Arthur Alexander merece una mención especial, cientos de grupos han interpretado sus temas, y su huella es especialmente relevante en varias figuras indispensables del pop del pasado siglo XX. Pionero, innovador, un artista suave y melódico, sin embargo a contracorriente, al que hoy dedicamos nuestro pequeño espacio...Arthur Alexander Jr...



jueves, 19 de abril de 2012

Sanford Alligator Band " Supervillanos del Soul"









Cierto tipo de géneros musicales parecen resurgir ciclicamente, recuperando, temporalmente, a modo de "revival" su esplendor, sin embargo existen otros que no necesitan de modas ni regresos por que, simplemente, siempre han estado ahí. Se mantienen vivos y frescos a lo largo del tiempo, aunque, eso sí, parecen mantenerse en un segundo plano en determinadas ocasiones, este es el caso del Soul. Debido a los exigentes cánones impuestos al mercado musical por los cuatro cabezas huecas que dirigen y manejan los hilos de radio-fórmulas y programaciones musicales en general, géneros como el Jazz, el Blues o el Soul sobreviven marginados en el ostracismo musical. Sin embargo tienen una audiencia fiel y exigente que consume y disfruta de sus nuevas propuestas con entusiasmo. De vez en cuanto, gracias a algún artista que se pone de moda (vease Amy Whinehouse, Eli “Paperboy” Reed, Duffy...) los productores comienzan a buscar sonidos similares, y fabrican un falso renacer del género, no es justo pero es así, y bueno, pues hay que aprovecharlo, la moda pasará y el Soul, y sus interpretes, seguirán ahí, al pié del cañón...

   Me encanta "descubrir" nuevos artistas, me excito y me emociono compartiendo mi hallazgo con todo aquel que pueda disfrutar de ello. Esto mismo me pasó hace algunos meses cuando mi primo (músico de pro) me mostró el trabajo de este increíble combo nacional, máquina del ritmo con alma negra, que desde Valencia, adaptan el estilo de figuras de la Motown, Stax o Atlantis Records, sin parecer una mera copia, combinando elementos del Gospel, el funk, el Groove, el Sonido Philadelphia... en una propuesta autentica y creíble. Ni que decir tiene que tardé sólo los 3 minutos que duraba aquel tema, en comprar
online (http://sanfordalligatorband.bandcamp.com/) este fantástico disco llamado "Gimme the Money".



Sanford Alligator Band, que así se llama el grupo, se formaron en 2006, en Alboraya (Valencia), sus integrantes tienen diversas influencias y gustos musicales, de hecho, algunos de ellos compaginan esta con otras bandas de distinto estilo sonoro, sin embargo todos ellos tienen un punto en común, un sincero y apasionado gusto por la música negra, en especial por los sonidos que emergían a mediados de la década de los 60 y principios de los 70. Con las ideas muy claras fueron ganándose a pulso un lugar en el circuito musical de la Comunidad Valenciana, hasta que en 2010 lograron el espaldarazo que les ayudaría a dar un paso más, alzándose como ganadores del “Sona La Dipu” (concurso de pop rock promovido por la Diputacion de Valencia), su popularidad va en aumento, se prodigan por escenarios, compartiendo en ocasiones con artistas de "primera fila", y se meten en el estudio para grabar su primer trabajo discográfico.

 Este maravilloso disco es toda una declaración de intenciones, destila Pop, Funk, Soul y buen rollo por cada una de sus notas. Comienza tocando el cielo de Funk setentero con "Funky Revenge", con unos coros elegantes e inspirados y una sección de viento realmente espectacular. Es entonces cuando crees que ya sabes de que va la cosa, y comienza "Gimme The Money", su magistral inicio te traslada frente al coro de una iglesia de Harlem con un hermano blanco de James Brown al frente. Las voces femeninas también adquieren protagonismo en el tercero de sus cortes, "I am not in love" (una de mis preferidas) nos traslada el espíritu de gente como Dionne Warwick o Deniece Williams. No os voy a descubrir más del disco, por que espero (y confío) que invirtáis unos pocos eurillos en disfrutarlo vosotros mismos, aunque sí quiero hacer especial mención al tema elegido por la banda como carta de presentación, con el acertado título de "In Soul We trust", un excelente tema donde Rock, acid jazz y funky-soul se codean en un coctel distinguido, acertado y con el estilo y la clase que caracteriza a esta sorprendente banda.


 Los diez componentes de la Sanford Alligator Band, son excelentes músicos, pero conscientes de que su estilo musical es algo más, combinan su ritmo con una excelente puesta en escena, un look cool, elegante, cuidando los detalles y mimando a su público. El mundo puede disfrutar de una nueva manera de vivir  la música negra, imaginada por músicos de otra generación y cultura, gente que están haciendo bien las cosas, reviviendo los sonidos de la vieja y majestuosa escuela. Además van sobrados de sentido del humor e ingenio, no encuentro mejor definición para esta banda que la que ellos mismos proponen: "Dice la leyenda que cada 100 años aparecen en nuestro mundo unos seres oscuros que transgreden su entorno musical y fustigan a golpe de Soul y Funk a todo aquel que se deja atrapar por sus cantos de sirena, convirtiéndoles en sus esclavos para siempre... La Asociación de Supervillanos del Soul, más conocido como "The Sanford Alligator Band", es un ejército de sinceros servidores del Soul, adictos al Groove y siervos incombustibles del ritmo más negro. Bajo su piel escamosa, no circula sangre fría como en los demás reptiles, sino caliente y desbocada. Su filosofía: "Haz lo que quieras, pero hazlo con ritmo, poniendo en ello el corazón, el alma, el culo, los cojones y todas las demás vísceras. Y ante todo recuerda que, la mayoría de las veces, si no sudas, es que no lo estás haciendo bien"....Larga vida al Soul!!

jueves, 12 de abril de 2012

Versión Original: "I will follow him"





Fue precisamente en abril, pero de 1963, que una quinceañera de Pennsylvania llamada Margaret Annemarie Battavio, llegaba al número uno de las listas de éxitos en los Estados Unidos con su segundo single con RCA, "I will follow him" (el primero, "Little Me" fue un año antes, y pasó bastante desapercibido). Más conocida como Little Peggy March, se convirtió en la artista femenina más joven de la historia en entrar y lograr un top ten de la prestigiosa lista Billboard. La canción se mantuvo durante 3 semanas en lo más alto, su popularidad da la vuelta al mundo y consigue dominar las listas de Australia, Japón, Nueva Zelanda y Escandinavia, en casi toda Europa se coloca entre las 10 primeras.

"I will follow him" fue un tema precursor en el sonido "girl groups" de aquellos primeros 60, la trancisión entre los grupos de chicas con influencias del Doowop, el Rithm&Blues o el Soul, hacia un terreno mas abierto, hacia el Pop. Sin embargo, a pesar del tremendo éxito de la canción, la carrera de la pequeña Peggy no funcionó como se esperaba. La razón principal fue el ansia desmedida de quienes dirigían su carrera y querían explotar rápidamente aquel filón, así que eligieron demasiado apresuradamente una serie de singles que sólo consiguieron que la joven cayera en el olvido musical. Sin embargo, fue su popularidad en Europa lo que la mantuvo a flote, y consiguió salvar su carrera en Alemania, donde logró cotas de popularidad realmente notables...Ya que estamos en Europa vamos a retroceder un poco más en el tiempo, en busca del origen de esta canción tan popular...



Y es que este tema ya había logrado el número uno de las listas un año antes, pero las de Francia. La interprete que logró este hit no era francesa, en realidad había nacido en Surrey (Inglaterra) en 1932. Petula Sally Olwen Clark había tenido una exitosa carrera como cantante y actriz infantil para la BBC (tanto en radio como en televisión), durante la década de los 50 fue forjándose una sólida carrera musical en las islas británicas, hasta que, en 1958 fue invitada a cantar en el Olympia de París, donde, a pesar de su miedo a no gustar al público francés y arrastrar un tremendo resfriado, consiguió un tremendo éxito. Al día siguiente le ponían sobre la mesa un contrato de grabación con Vogue, sus dudas se disiparon en cuanto conoció a uno de los publicistas de la compañía, Claude Wolff, del que se enamoró nada más verle. Así que se quedó en Francia hasta que consiguió cazar al muchacho, con el que se casó en 1961.



Mientras tanto conseguía gran popularidad en toda Europa, sale de gira con Sacha Distel, graba varios singles de éxito ("Sailor", "Romeo", "Ya-ya twist"...) , en inglés, francés, español... Hasta 1962 cuando le ofrecen grabar "Chariot", un tema instrumental escrito por Franck Pourcel (usando el seudónimo J.W. Stole) y Paul Mauriat (Del Roma), al que Jacques Plante había puesto letra (en francés). El éxito vino rodado, número 1 en Francia y 8º en Bélgica, proporcionando a Petula Clark su primer disco de oro. Un año más tarde ella misma también lanzaría al mercado su versión en inglés, aunque no obtuvo mucha repercusión, sobre todo por que la de Peggy March arrasaría con toda competencia.

 Y así llegamos a la primera vez que se grabó el tema, fue también en 1961, era un instrumental que formaba parte del LP ".. Amour, danza, Et Violons N º 17", interpretado por su creador, el compositor, director de orquesta y magnífico arreglista Franck Marius Pourcel, que (como ya he dicho) había escrito el tema junto a su colega, y también director de orquesta Paul Mauriat, los arreglos fueron acreditados a Raymond Lefèvre. Aunque todo esto es anecdótico, y queda como curiosidad ante el tremendo éxito que "I will follow him" tuvo en todo el mundo, una canción que ha sido interpretada por cientos de artistas en decenas de idiomas, y que posiblemente, los mas jóvenes, la recuerde de alguna película, interpretada por un coro de simpáticas monjitas...Un saludo, y hasta pronto amigos!

viernes, 6 de abril de 2012

Canciones con Historia: "My Sharona"





En la historia de la música pop existe un fenómeno, que la mayor parte de la prensa expecializada denomina "One hit wonder", un fenómeno musical que da nombre a aquellos grupos o artistas cuya fama se debe a un sólo éxito, un tema que alcanzó en su momento una gran popularidad, y que trasciende a lo largo de los años más allá de la propia banda que lo llevó al éxito. Normalmente se tratan de temas que se recuperan a lo largo de los años en bandas sonoras o spots publicitarios, que son recordados con nostalgia por muchos aficionados, mientras los artistas que los interpretaron practicamente pasaron al olvido sin llegar nunca mas a tocar la cima de las listas de exitos, el tema que hoy nos ocupa, se puede integrar entre estos "one hit wonder's", pero no por eso deja de tener una historia interesante tras su estela de popularidad.

Sharona Alperin, era una estudiante de 16 años, nacida en Fairfax, que estudiaba en un instituto de Los Angeles, su aspecto moderno y rebelde le daba un aire un tanto más seguro y adulto al del resto de sus compañeras de estudios. A Sharona le gustaba el rock y el power-pop de moda en aquellos años 70, compaginaba sus estudios con un trabajo a tiempo parcial en una tienda de ropa de moda de la ciudad. Un buen día de 1978, un joven músico de Detroit llamado Lars Douglas "Doug" Fieger entró por casualidad en la tienda donde Sharona trabajaba, Doug, de 27 años había tocado en diversas bandas y ahora andaba metido en un nuevo y prometedor proyecto musical, aún sin una definición clara. El caso es que el muchacho cuando entró en la tienda y vio a aquella preciosa chica sufrió un verdadero shock, años más tarde confesaría: "fue como recibir un tremendo golpe en la cabeza con un bate de béisbol, me enamoré de ella al instante", "Jamás conocí a una mujer como ella, inducía a la locura. Tenía una presencia muy fuerte, una despreocupación natural y, sin embargo, gran seguridad en si misma. Además usaba un penetrante perfume que me volvía loco".



Evidentemente Doug intentó inmediatamente ligar con la chica, pero Sharona lo rechazó de inmediato. Aquel encuentro provocó algo en el músico y comenzó a escribir febrilmente un montón de canciones para aquella sensual joven, finalmente, y con ayuda del guitarrista de su banda, "The Knack", Berton Averre (que aportó un original y potente riff de guitarra que había compuesto antes, pero nunca había podido utilizar) dieron forma, inspirandose en la base rítmica de un viejo tema de Smokey Robinson & the Miracles: "Going to a Go-Go", a un tema que, a su vez, se convertiría en el single de lanzamiento de su primer disco "Get the Knack". El pegajoso riff y su memorable estribillo, convirtió "My Sharona" en un número uno en muy pocas semanas, en tan solo 15 dias vendieron mas de de un millón de copias, algo que no ocurría desde 1964, año en que los Beatles consiguieran este record con "I wanna hold your hand". En ese momento Doug ya tenía a Sharona en el bote, la chica había dejado a su novio para acompañar a la banda en su gira, protagonizar la portada del disco (marcando un estilo para toda una generación de adolescentes americanas) y vivir una historia de amor, que tan sólo duro tres años.

La banda nunca consiguió repetir el éxito de aquel primer disco, aunque continuaron en activo hasta 2005."My Sharona" es su legado, un tema reconocible, pegadizo, potente y directo, creado con la "sana" intención de seducir a una menor de edad. Una canción que seguro habéis escuchado en miles de garitos y discotecas, y que merece un pequeño reconocimento, al menos por los cientos de veces que hemos coreado, ebrios y enfervorizados su inolvidable estribillo...My my my my Sharona!