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jueves, 9 de junio de 2011

Cine y música (2) "David Lynch"

"Las películas son un 50 por ciento visual y el 50 por ciento de sonido. A veces el sonido incluso exagera lo visual." (David Lynch)

Retomamos el cine, a través de la música eso si, haciendo un somero repaso de la utilización de temas conocidos del pop y el rock en las bandas sonoras. Antes que nada he de recalcar que no me considero entendido en composiciones originales para cine, y que tan sólo recupero aquellos directores que, de manera mas o menos acertada, dotan habitualmente sus escenas de una atmósfera especial gracias a la elección de un determinado tema musical, que suele salir reforzado y ligado posteriormente a esas imágenes en nuestra memoria.

El universo único de David Lynch siempre me ha fascinado, historias habitualmente dramáticas y de suspense, pobladas de personajes psicóticos y extraños, imágenes inquietantes con una estética propia, única, personal y muy cuidada. Hay que recordar que Lynch comenzó como pintor, estudió en la escuela de Arte e incluso viajó a Salzburgo para estudiar con el pintor expresionista Oskar Kokoschka. Se ha considerado que las películas de Lynch son como pinturas en movimiento, su resultado final se muestra poco a poco, indagando en los detalles, y la plasticidad de sus fotogramas está cuidadosamente elegida, desde la luz hasta los colores, pasando por el vestuario, la música, la decoración, el aspecto de sus personajes... todo en sus películas tiene un componente de elemento pictórico muy acentuado.

La carrera cinematográfica de David Lynch está, musicalmente hablando, ligada a la del compositor Angelo Badalamenti, que ha compuesto la mayor parte de las partituras de su filmografía. Pero David tambien ha estado involucrado en proyectos musicales dentro y fuera del cine, en especial en el campo de la música eléctronica, pero ese es otro tema, vayamos a lo nuestro. Tras su atormentante y surrealista debut "Cabeza borradora" (1977), Lynch se asocia con Mel Brooks con quien dirige la estupenda "El hombre elefante" (1980), una película poderosa y bella con partitura de John Morris. Tras un leve descanso le cae un encargo de Dino De Laurentiis, una superproduccion alucinada de resultado un tanto fallido "Dune" (1984), basada en la fantástica space-ópera de Frank Herbert, a cambio de este encargo Dino le promete una segunda película en la que Lynch tendrá el control total de la producción.


Tendremos que esperar hasta 1986 para que Lynch se destaque como director y creador de universos, con una historia inquietante, sensual y perturbada que comienza con un joven encontrandose una oreja cerca del jardín de su casa, "Terciopelo azul" (Blue Velvet). Desde el título ya se respira música, toda la apariencia y clima de la película gira alrededor del tema que le da titulo, un tema que ha recalado en las voces de decenas de artistas, pero cuya versión mas recordada es la que aparece en el film, la interpretada por Bobby Vinton en 1963, aunque también es interpretada en una escena por Isabella Rossellini. La brillante banda sonora incluye joyas como "Love Letters" de Ketty Lester o "Walk Away" de Tom Waits, aunque la palma se la lleva la escena en la que Dean Stockwell hace un emocionado playback del "In Dreams" de Roy Orbison, además esta película ayudó a relanzar la carrera tanto de Orbison, como de otro de los interpretes de film, el mítico Dennis Hopper.


Los siguientes trabajos de Lynch le acomodarian en su estatus de director perturbador, capaz de enganchar al público con su universo particular,un espacio en el que la música añade una dimensión extra a la experiencia del espectador. El gran éxito le llegaría con una serie de televisión, "Twin Peaks", el mítico tema central escrito por Badalamenti es utilizado de maneras diversas para reforzar la tensión, apoyado en algunos fragmentos por la voz sugerente de Julee Cruise, el resultado es un gótico moderno de una belleza incómoda. El trabajo mas "rockero" llegaría en 1990, con una de mis preferidas "Corazón salvaje", una fábula inclasificable sobre dos forajidos basada en una novela de Barry Gifford, en la banda sonora se mezclan clásicos de Elvis, interpretados por Nicolas Cage, el "Baby Please Don't Go" de Them, o temas de Gene Vincent, Koko Taylor y por supuesto el californiano Chris Isaak, quien aparece con dos canciones en la BSO, destacandose protagonista absoluto "Wicked Game" extraido de su tercer album "Heart Shaped World", cuyo videoclip había sido dirigido por el propio Lynch.



Luego vendrían "Carretera perdida" (1997) un film con una BSO para los amantes del Rock potente y distorsionado en el que se cruzan Marilyn Manson, Rammstein, David Bowie, Lou Reed, Nine Inch Nails, e incluso Antonio Carlos Jobim. Sus siguientes años son una imparable catarata de proyectos, "Una historia verdadera" (1999), alguna serie, películas para canales de tv documentales, cortos, producción de discos y películas de otros directores, hasta que llegamos a 2001. Es el año de "Mulholland Drive", en realidad un proyecto televisivo para la ABC, un piloto para una serie que no cuajó y que Lynch reconvirtió en largometraje que recibiría el premio al mejor director en el Festival de Cannes y una nominación al Oscar ese mismo año. Un film onírico, lleno de enigmas e interpretaciones en el que la música tiene un papel fundamental, destaca especialmente la versión del "Crying" de Roy Orbison, interpretada en castellano por Rebekah Del Rio, y algun tema sesentero de que destaco, por su belleza y por la escena en sí el "I`ve Told Every Little Star" de Linda Scott.

El cine de David Lynch no está dirigido a un público que guste de historias sencillas, o que le den todas las explicaciones de la trama, está mas bien dirigido al espectador perspicaz, capaz de investigar en las imágenes del film, buscando conexiones visuales y sonoras para enarbolar su propia teoría. O tal vez sólo sea un viaje, en el que hay que dejarse llevar, enredarse en el laberinto de su trama y empaparse de su espiritu. Gran parte del particular estilo visual de los films de Lynch es su aporte sonoro, y mas allá del Score, la elección de los temas que marcan un lugar o una situación determinada. Cada uno de sus films son fiesta audiovisual, muy distintas entre sí, pero con un espíritu hermanador, el talento inquietante y único de David Lynch.

jueves, 26 de mayo de 2011

Cine y música (1) "Quentin Tarantino"




Me declaro un profundo admirador del Arte en todas sus vertientes, escultura, pintura, comic, literatura, fotografía...Cuando estudiaba diseño gráfico, disfrutaba con la historia del Arte (aunque luego fotocopiaba los exquisitos apuntes de una compañera mas aplicada que yo, un saludo Lola). Durante ese tiempo descubrí que me interesaba más las obras de los artistas si conocía su vida, sus motivaciones y la época en la que desarrollaba su trabajo, quizá por eso en este blog os invito a recuperar grandes temas a través de los personajes que les dieron voz.Pero el cine es otra cosa, aunque no es muy distinto a un lienzo, una obra intemporal que puede narrar una historia contemporanea, o no, con unos personajes llenos de matices, realizado en un momento histórico concreto que pudo haber influido en el resultado final, y al frente de todo, el artista, el director. Pero el septimo arte conjuga varias disciplinas en un lenguaje único, narrativa, color, composición, plasticidad, ritmo, interpretación... que son profundamente remarcadas cuando se elige una Banda Sonora adecuada.



Una buena BSO puede incrementar la emoción, estimular la imaginacion y poner todos tus sentidos en el mismo centro del celuloide. Hay grandes compositores que se pueden considerar verdaderos genios en el arte de componer música para contar historias, pero también hay directores con una especial habilidad para elegir, entre los cientos de millones de temas que pasaron por sus oídos, aquellos ocho o diez que van a ensamblar y a dotar de un estilo propio la imágenes que ellos mismos han creado, haciendo que determinadas escenas queden grabadas a fuego gracias a una canción, y a su vez que cada vez que escuches esa misma canción, recuperes en tu memoria aquellas imágenes. Entre los maestros de este arte o género, hay uno que destaca por méritos propios, os hablo, por supuesto, de Quentin Tarantino.

Tarantino es un tipo extraño, inteligente, manipulador, que sabe cómo reforzar la fuerza de sus escenas con grandes canciones, haciendo que parezcan haber sido escritas expresamente para ellas. Para mi, sus mejores trabajos, tanto cinematograficos como "musicales" se centran en sus dos primeros films,"Reservoir Dogs" y "Pulp Fiction", marcaron un antes y un después tanto en el lenguaje cinematográfico, como en la manera de aplicar un Soundtrack con estilo y puntería. Él mismo comenta que su método para dar personalidad a sus films se basa en diseñar la escena de inicio, los créditos iniciales, una vez elegida la forma y el tema, tan sólo queda rebuscar entre su propia colección de discos las canciones que darán ritmo a la película, teniendo en mente la escena inicial.




Para su debut oficial como director cinematográfico, "Reservoir dogs" (1992), Quentin decidió utilizar música de los 70, que mayoritariamente se introducía en el film a través de la omnipresente voz de Super K-Billy y su emisora de radio, voz que queda incluida en la BSO de la película, así como varios fragmentos de los diálogos. Los títulos de crédito de esta película son el ejemplo máximo de su peculiar método, una de las mejores escenas de inicio del cine moderno, acompañada de "Little Green Bag" del músico Neerlandés George Baker Selection, que sella a la perfección la escena inicial (un ingenioso dialogo sobre el significado de "Like a Virgin" de Madonna) , rematado con los protagonistas avanzando por la calle, una escena imitada hasta la saciedad en publicidad y televisión, que además marca las pautas del inconfundible sello de Tarantino. Posiblemente el oto gran tema/escena de la película sea el sádico baile de Michael Madsen a ritmo de "Stuck in the Middle With You" de los escoceses Stealers Wheel (grupo que posiblemente nadie recordaba hasta después del estreno de esta peli).

Su segundo y más recordado largometraje consiguió la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1994 y el Oscar al mejor guión original, "Pulp Fiction" (1994), un éxito internacional que relanzó las carreras de algunos de sus interpretes, y es, sin duda, uno de los clásicos modernos del cine. Evidentemente, y cómo a Quentin le gusta tener el control absoluto de todos los detalles de sus producciones, no podía delegar la BSO a un compositor, y esa elección hizo de esta ecléctica selección un éxito absoluto de ventas . Cada canción de la película está elegida para reforzar las pequeñas historias que componen este mosaico que es "Pulp Fiction", y cada una es una experiencia única. Es difícil destacar un tema, pero posiblemente mi favorito sea la escena de Uma Thurman, sensual, a punto de cometer un error fatal a ritmo de la versión del clásico de Neil Diamond: "Girl, You'll Be A Woman Soon" interpretado por el grupo de Chicago Urge Overkill. Aunque, como ya he dicho, esta BSO es una verdadera joya musical, una curiosa mezcolanza de estilos y sonidos, que incluye un verdadero clásico como "You never can tell" de Chuck Berry, que vayas donde vayas tooodo el mundo bailará como Thurman y Travolta en la película, o el increíble clásico "Son of a Preacher Man " interpretado por la gran Dusty Springfield, en el inicio de la cita de dos de los personajes. Sin olvidar la magnifica introducción del clasicazo de Al Green "let's stay together" en una de las escenas que configuran el hilo argumental de la historia del personaje interpretado por Bruce Willis.




El siguiente trabajo cinematográfico de Quentin fue un modesto homenaje al cine Blaxploitation, (policiacos de afroamericanos, muy populares en los 70), Jackie Brown (1997) , aunque recibió criticas favorables fue un leve fracaso comercial, que hizo pronosticar a mas de uno el prematuro final del cineasta. Particularmente, opino que es un trabajo apresurado, correcto, personal, pero falto del humor y ritmo de sus dos primeros filmes, la BSO tampoco es de mis favoritas, se nutre principalmente de temas Funk y Soul de los 70, muy apropiados para el espíritu de la peli, y tal vez destacaría el "Across 110th Street" de Bobby Womack.

El resurgir llegó con un estupendo y acelerado diptico de acción, que homenajea al cine de artes marciales, con sus clichés, venganzas y personajes sacados de videojuegos: Kil Bill Vol 1 y 2 (2003 / 2004). Tanto la peli como su banda sonora es un puro divertimento, kunfú, escenas de cómic, peleas imposibles y por fin algo parecido a una partitura, un Score escrito ex profeso por su amigo Robert Rodriguez y RZA, y por supuesto otro montón de temas pop elegidos particularmente para la ocasión por el propio Tarantino. Los Soundtrack's son tan largos y lisérgicos como sus películas, en ellos encontramos clásicos como Quincy Jones, Ennio Morricone, Isaac Hayes o Johnny Cash, pero la palma se la lleva Nancy Sinatra, y su versión del "Bang Bang (My Baby Shot Me Down)" un tema perfectamente integrado en las imágenes que dotan la escena de un tono especial. Tal vez, el "Goodnight Moon" de Shivaree, la fantástica pelea a ritmo de la Suite de "Don't Let Me Be Misunderstood" de Santa Esmeralda y la "Malageña salerosa" del grupo de Rodriguez: Chingón, sean otros momentos a destacar, una película extraña y una combinación de música curiosa, pero que funciona de una manera precisa y espectacular.




Finalmente está Death Proof (2007), otro divertimento pensado como una doble sesión, homenaje al cine fantastico de bajo presupuesto o slasher de los 70 y 80, con un invitado de excepción, Kurt Russell (es uno de mis preferidos) la estrella de las mejores películas del gran gurú del género, John Carpenter. La experiencia de escuchar esta banda sonora es comparable (y paralela) a la de disfrutar de el film, las hazañas de un doble psicopata a bordo de un coche indestructible. Los temas están cuidadosa y acertadamente escogidos, Joe Tex, Eddie Floyd, T-Rex, Pino Donaggio... pero yo destacaría el éxito de the Coasters en 1956 "Down In Mexico", la preciosa versión de "Baby it´s you" de Smith y por supuesto "Chick Habit" de April March, que es en realidad una versión de “Laisser Tomber Les Filles”, un famoso tema que Serge Gainsbourg compuso para France Gall en 1964.


De Inglourious Basterds (2009) no puedo hablaros, por que no la he visto, sé que la partitura debía de haberla compuesto Ennio Morricone y finalmente, por problemas de agenda, no pudo ser. Así que Tarantino introdujo algunos temas clásicos del compositor italiano, junto a clásicos como "The Green Leaves Of Summer" de Nick Perito, e incluso combina alguna escena con un tema de David Bowie y un funk de Billy Preston...pero como ya he dicho, todavía no la he visto y no me atrevo a dar una opinión.




Tarantino ha declarado en muchas ocasiones su amor por la música y su obsesión por la elección de las canciones de sus películas, así como su afán coleccionista de todo tipo de discos, considerando estos como una parte importante de la producción de su cine. Su estilo cinematográfico bebe directamente y sin esconderse de gente como Sam Peckinpah, Douglas Sirk, Dario Argento, Brian De Palma, Sergio Leone, Howard Hawks, Akira Kurosawa...y basa su estilo en largas secuencias en tension, que en si mismas son como pequeñas historias dentro del conjunto, por eso tambien tiene detractores, que consideran sus películas una amalgama de altibajos. Lo que no se puede negar es que rezuma cine por todos sus poros, y que además es considerado por los amantes de la música como "otra" estrella del Rock...Bienvenido al firmamento mr. Tarantino ...